Probando las aguas

La opinión de Enrique Carrier sobre el lanzamiento del nuevo iPhone esta semana

Artículo publicado en el blog Comentarios.

Esta semana, y como viene sucediendo desde hace 10 años, hubo una gran atención mediática alrededor de los anuncios de los nuevos smartphones de Apple. Más allá de los detalles técnicos (ampliamente cubiertos en diversos medios especializados y generalistas), resulta interesante observar cómo la estrategia de Apple ha ido mutando en los últimos tiempos.

Desde su nueva sede en Cupertino, Apple presentó su iPhone a diez años del lanzamiento de su primer modelo. Esta vez, además de la nueva generación (el 8 y 8 Plus) de sus smartphones actualmente más avanzados (el 7 y 7 Plus), la empresa presentó también su modelo aniversario, el X. En cierto sentido, con este último Apple inaugura su gama súper alta, con el cual testeará el mercado para equipos de precios superiores a la simbólica barrera de los US$ 1.000. En términos económicos, servirá para comprobar la elasticidad de la demanda de sus consumidores con iPhones que llegan hasta los US$ 1.149.

Con una saturación de la penetración de smartphones en mercados maduros, ciclos de renovación más extendidos, un mercado secundario creciente y una mayor competencia en el mercado chino, Apple ya no puede depender de mayores volúmenes de ventas en unidades para aumentar sus ingresos. Por lo tanto, la forma de lograrlo es subiendo el precio unitario de cada equipo. Y si algo tiene a su favor la empresa de la manzanita es no sólo la extremada lealtad de sus clientes, sino también su envidiable posicionamiento entre los segmentos de mayores ingresos, aquellos que no pestañean por gastar más de US$ 1.000 en un smartphone.

Por otra parte, y para no dejar segmentos sin cubrir, en los últimos años Apple abandonó la idea de 2 modelos por temporada para seguir y profundizar una estrategia de diversificación de productos. Así, a partir de fin de año tendrá 5 modelos en oferta: X, 8, 7, 6s y SE. Con un rango de precios que va de los US$ 349 a los 1.149. Una propuesta para (casi) todos los bolsillos.

Estrategias comerciales al margen, Apple sigue jugando un rol importante para la industria en general. Hay quienes critican a la empresa diciendo que ya no innova, que muchas de sus nuevas características (como la carga inalámbrica, desbloqueo por reconocimiento facial, supresión del botón de inicio, manejo gestual) son nuevas para el iPhone, pero no en equipos de otras marcas. Hay bastante de cierto en esto, pero existe una diferencia fundamental: el iPhone es extremadamente popular y esto asegura el acompañamiento del ecosistema de desarrolladores y proveedores de accesorios, con lo cual tiene la fuerza para establecer estas no-novedades como estándares de funcionalidad. En ese sentido, es un poderoso motor de adopción de las mismas.

(*) Enrique Carrier: Analista de mercado especializado en Internet, informática y telecomunicaciones, con más de 20 años de experiencia en el sector tecnológico. Además, es el editor de “Comentarios”, el newsletter semanal y blog de Carrier y Asociados


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