Inteligencia no tan Artificial: formas reales de incorporar IA en la actualidad

La opinión de Juan José López Murphy, Technical Director & Data Science Practice Lead en Globant

En la actualidad, existe una gran demanda de tecnología inteligente basada en el comportamiento humano, y también están creadas las herramientas para satisfacer esa necesidad. Por eso, las empresas se pusieron en carrera para diseñar las soluciones perfectas y buscar ese lugar entre los pioneros de la Inteligencia Artificial.

No es difícil darse cuenta que la IA transformará la manera en que las compañías diseñan servicios para sus clientes, pero solo podrán capitalizar estos desarrollos si la transformación es integral, de punta a punta. Crear una travesía digital clara y fluida con el usuario en el centro, es esencial para establecer experiencias de IA exitosas. Esto se debe a que la creación de experiencias significativas siempre comienza con la comprensión de las necesidades y motivaciones de los usuarios en un contexto apropiado. Por ejemplo, debemos entender no sólo qué preguntas deben ser respondidas por un chatbot, sino cómo los usuarios descubrirán el servicio, lo incorporarán y van a interactuar con él.

Las soluciones de IA serán alimentadas por uno o ambos de los siguientes objetivos fundamentales: ayudar a las empresas en el acceso y procesamiento de grandes volúmenes de datos para entender a sus clientes, y en potenciar la toma de decisiones para diseñar las mejores experiencias.

La característica crucial compartida por ambos objetivos es que la IA se entiende como una tecnología para complementar y no para reemplazar la capacidad humana. Además, la incorporación de IA en los servicios puede darnos la oportunidad de reconsiderar las tareas humanas, permitiéndonos concentrarnos en la creación de interacciones nuevas y significativas, en lugar de ocuparnos en procesos que pueden ser automatizados.

La inteligencia artificial tiene un impacto concreto y real en la vida cotidiana. Aquí hay cinco escenarios en los que esta tecnología puede contribuir al mundo actual:

1. Gestión del talento

Muchos productos y servicios en el mercado están aprovechando las habilidades de la inteligencia artificial para encontrar, reconocer e involucrar al talento a través de diferentes tipos de interacciones, creando la mejor experiencia posible y capitalizando el saber de cada colaborador.

En este caso, AI y Big Data nos ayudan a responder preguntas como qué tipo de perfil necesita un equipo en particular, cómo dar reconocimiento a un empleado, y quién es la persona con más conocimientos sobre una temática particular. Un ejemplo es StarmeUp, una plataforma diseñada por Globant para el reconocimiento y participación de los empleados de la compañía.

2. Educación y aprendizaje

Aprender es un esfuerzo de por vida, y hoy tenemos la posibilidad de mejorar la experiencia de aprendizaje reduciendo la fricción y adaptando el contenido y el contexto a cada alumno. A través de IA podemos diagramar planes de estudios y materiales pensados para cada niño, observar cómo evoluciona, detectar necesidades de mayor información, e incluso comprender el estado emocional y cognitivo de la persona para adaptar e incorporar los últimos conocimientos pedagógicos en el proceso de enseñanza.

3. Interacciones significativas

La AI permite expandir los límites de la conectividad generando interacciones más relevantes a través de su adaptación a los usuarios y al contexto. Por ejemplo, puede aprender, mediante diversas fuentes de información, cómo interactúa cada usuario dependiendo de la hora, el lugar o incluso su estado de ánimo.

La adopción cada vez mayor del Internet de las Cosas (IoT), dispositivos portátiles y la nube, expanden el potencial de la inteligencia artificial a los dispositivos, liberando a las personas de tareas que pueden ser automatizadas y concentrarse en interacciones significativas. Un ejemplo es Echo Look es una cámara con autofoto que se activa por voz y dispensa consejos de moda.

4. Eficiencia de procesos

Todas las organizaciones (formales e informales) para mantenerse en funcionamiento, tienen un determinado flujo de trabajo determinado por tareas cotidianas. Esas acciones que tradicionalmente eran realizadas por personas, ahora pueden ser atendidas por IA. Pensemos en cuánto podemos crecer y mejorar si nos podemos ocupar en tareas significativas, en lugar de repetir procesos; o cuánto podemos mejorar el retorno de nuestras acciones si nos enfocamos en nuevas ideas y en su ejecución en lugar de mantener procesos; y sobre todo, cómo podemos atender mejor a nuestros clientes haciéndolos sentir único pero a una escala masiva. Mientras más humanizamos la tecnología, más las personas pueden enfocarse en la creatividad, la empatía y la resolución de problemas.

Una herramienta en este sentido es Knowmail, un servicio de administración de inteligencia artificial que simplifica el correo electrónico.

5. Escalar la interactividad

La inteligencia artificial ha habilitado la interfaz conversacional que era impensable hace años, la forma más común es el chatbot, y es posible que pronto ni nos demos cuenta de que estamos hablando con una computadora.

Así se trate de texto, voz o incluso gestos, ahora tenemos la capacidad de comprender los matices del lenguaje de forma automática, y de actuar en consecuencia. En este caso, AI junto con la tecnología de Cloud Computing y Big Data, nos ayudan a pensar en formas de interacción con el cliente más real, con experiencias mejoradas y la búsqueda de espacios no intrusivos.

(*) Juan José López Murphy: Technical Director & Data Science Practice Lead en ‎Globant


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