El negocio de la chatarra electrónica

Por Sebastián Premici 21 de Noviembre de 2005
Los metales preciosos no sólo suelen pender del cuello de una mujer. Los equipos electrónicos y eléctricos están llenos de estos componentes que los hacen las joyas de la sociedades avanzadas. Estos metales salen del reciclado de los residuos de aparatos que están llegando al final de su vida útil. Dos grandes temas están involucrados en esta actividad conocida como e-scrap: ¿hacia dónde va la basura? y ¿cuán grande es el negocio de la chatarra electrónica?

La expresión e-scrap o Residuos de Aparatos Eléctrico y Electrónicos – RAEE- es el término informal que se utiliza para referirse a los productos electrónicos que se acercan al final de su "vida útil". Computadoras, televisores, VCRs, estéreos, fotocopiadoras, teléfonos celulares son productos electrónicos comunes.

Muchos de éstos pueden reutilizarse, restaurarse o reciclarse. Para Gustavo Fernández Protomastro, director de Ecogestionar y del sitio web Escrap, "En 2010 los argentinos tendrán en sus casas o empresas 10 millones de computadoras. Para fines de 2006, circularán 20 millones de teléfonos celulares. A esto hay que sumarle más de 40 millones de equipos de Video (TV, videocaseteras, DVDs, filmadoras, cámaras digitales, etc) y 15 millones de equipos de Audio, de los cuales muchos estarán listos para ser descartadas".

El e- scrap es un problema de dimensiones y de negocios. ¿A dónde van a los residuos que se generan? Y por el lado del negocio, ¿cuánto cotiza una tonelada de metal; o mejor, cuánto una tonelada de metales preciosos? Para el director de Ecogestionar y Escrap, generalmente los países en desarrollo exportan estos residuos a los países desarrollados. Para acceder a esta actividad hay que ajustarse a las leyes nacionales 24.051 (de Residuos Peligrosos) y 25.612 (de Residuos Industriales y Actividades Comerciales). Por ende, deben ser recogidos y tratados por operadores debidamente registrados en los organismos ambientales de las provincias o la Nación.

Sin embargo, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS) no considera peligrosos a los televisores, PCs, baterías y monitores descartados por tener compuestos de plomo, cadmio, PCBs, cromo, bromo, etc. Es decir, no existe una normativa específica que los considere como peligrosos, sino más bien todo lo contrario: son considerados residuos comunes o domiciliarios. Pero ante el requerimiento de una empresa que manejará este tipo de residuos para su comercialización, los hacen anotar bajo la clasificación de "peligrosos", aunque esta ley no hable del tipo de equipos mencionados.

De todas maneras, desde la misma Secretaria coinciden en que algunos componentes son peligrosos, como por ejemplo, las baterías, los monitores y las placas electrónicas. En contraposición de lo que sucede en el país, en Europa existen disposiciones precisas sobre el tratado de estos elementos, que obligan a las empresas a reciclar el 65% de los equipos electrónicos en uso.

Para tener una idea de la magnitud de este negocio, transcribimos algunos precios de referencia publicados en el sitio Recycler´s World: la tonelada de PCs usadas sin desmontar tiene un valor de 65 dólares (más de un contenedor); los residuos de DVDs y CDs, 120 dólares la tonelada. Pero el negocio del reciclado se pone interesante con los elementos más pequeños: circuitos impresos seleccionados, 1080 dólares la tonelada; material de circuitos impresos seleccionados, 26.832 dólares la tonelada; y las Tarjetas Inteligentes / SIM, más de 33.000 dólares la tonelada.

Según la consultora Business Communications Company (www.bccresearch.com), el mercado mundial de residuos electrónicos ascenderá a un promedio anual del 8.8%, es decir que irá desde los 7200 millones de dólares a los 11.000 millones de la misma moneda para 2009.

¿A dónde va la basura?

El CEAMSE (Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado) es el organismo que recoge los residuos que se generan en el área Metropolitana. Estos son clasificados de dos maneras: domiciliarios y los que reciben tratamiento especial. Este organismo paga entre 22 y 48 pesos la tonelada para enterrarlos. Las baterías de los celulares, que contienen cadmio, componente altamente contaminante, no son tratadas como residuos especiales, por lo que son enterradas como "domiciliarios".

Si en el país se recuperasen 2000 toneladas, de las 20.000 que se arrojan anualmente- según indicó Protomastro-, el retiro de esos residuos alcanzaría los 100.000 pesos (a un promedio de 500 pesos la tonelada). Luego del recupero y del chipeo (desgranamiento de los componentes) para dar paso a la venta y exportación, el valor de esas 2000 toneladas podría ascender a los 4 millones de pesos.


Más información: www.escrap.com.ar.

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