El presidente de ese país firmó un acuerdo por el cual los proveedores de Internet deberán advertir a los usuarios que la descarga de archivos fonográficos y cinematrográficos es ilegal. Si estos ignoran los mensajes sus accesos podrán ser suspendidos y hasta eliminados.
El pacto dirigido por
Denis Olivennes, CEO de
FNAC (Fédération Nationale d'Achats pour Cadres), una empresa de venta de productos electrónicos online, se firmó entre los proveedores de acceso a Internet, el gobierno y los propietarios de derechos de música o películas, quienes prevén la creación de una autoridad independiente para penalizar a los usuarios fraudulentos, la cual estaría supervisada por un juez.
"Corremos el riesgo de ser testigos de la destrucción de una cultura. Internet no debe convertirse en el Lejano Oeste de la tecnología, una zona sin ley donde puedan saquear con impunidad a costa de los artistas", afirmó Sarkozy, durante el cierre de la reunión.
El acuerdo también fija pautas para las discográficas y compañías cinematográficas, la cuales deberán comproterse a que sus contenidos estén disponibles online más rápido y a eliminar las barreras técnicas como las que hacen que una canción no se pueda reproducir en ciertas plataformas.
Por otra parte, desde el
Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI), han publicado un
comunicado en el cual afirman que esta iniciativa tiene una especial importancia porque en ella participan los proveedores de acceso a Internet, que generalmente se niegan a tomar medidas contra sus clientes. "Es la iniciativa unilateral más importante que hemos visto hasta ahora para ganar la “guerra” a la piratería en línea. Los ganadores serán la música francesa, los empleados franceses y los amantes de la música franceses", comentó
John Kennedy, presidente de la organización.