Cómo afecta la incertidumbre financiera a los distribuidores informáticos (3)

Por Leandro Piñeiro
Mientras unos se benefician con el dólar bajo, otros sufren retrasos en la cadena de pagos ¿Qué pasa con los fabricantes? Opinó Lamandia, de Novatech

Durante las primeras dos partes (ver 1 y 2) de este informe iniciado la semana pasada Sergio Airoldi y Guillermo Zeitlin comentaron de qué manera la incertidumbre económico financiera que atraviesa el país está impactando en la vida de los mayoristas IT. Mientras que el representante de Air Computers acusó demoras en la cadena de pagos y falta de créditos producto de la inflación, el presidente de Rydsa, un jugador con menor capilaridad y mercado, aseguró verse beneficiado por la caída del dólar.

¿Qué sucede entonces con las piezas fundamentales de la cadena de distribución? Canal AR convocó a Adrián Lamandia, CEO de la compañía especializada en la fabricación de memorias ram, dispositivos flash y digital players Novatech: “Por ahora venimos bien, la realidad es que estuvimos produciendo 24 horas, pero entregando muy justito para mi gusto. Quisiéramos estar más holgados con las entregas para disponer de stock remanente y abastecer nuevas operaciones”.

- ¿Por qué no están al límite de su capacidad productiva?

-Para poder producir tenés que tener más equipos e inversiones en bienes de capital. En Argentina, los créditos están hechos para las empresas que tienen mucho dinero, pero la paradoja es que si tenés tanto dinero no necesitás créditos. A nosotros nos cierran muchas puertas en ese sentido, y por eso debemos trabajar con bancos privados con créditos internacionales.

Según Lamandia, a diferencia de otros rubros, como textil o zapatos, la fabricación de componentes electrónicos no está beneficiada con ninguna protección arancelaria. “Como trabajamos con bienes transables, no podemos aumentar nuestros precios por la inflación. A nadie le interesa que yo tenga los costos más altos porque la UOM (Unión Obrera Metalúrgica) decidió aumentar el sueldo un 32% en la rama de electrónica. Si todo sigue así estaremos regresando a la crisis del 2001 y no nos quedará otra más que parar todo, tapar las máquinas y empezar a importar cada vez más productos terminados".

En este sentido, el ejecutivo coincidió en que los precios de los productos en dólares están bajando, pero no lo percibió como un beneficio directo: “Los fierros van a salir baratos, ahora cuestan pocos pesos, pero el técnico que hace la integración o el mantenimiento te va a salir mucho más caro. La caída del dólar hizo que las PCs sean más baratas en términos de peso, pero con la incertidumbre local nadie puede apostar a capitalizar esta mayor demanda con mayor productividad ya que no están dadas las condiciones, y la financiación es muy cara a corto plazo para invertir en bienes de capital".

“El dólar no vale nada, está menos competitivo para exportar o sustituir importaciones. En Brasil, el tipo de cambio no competitivo lo compensan con beneficios impositivos para las industrias, que acá no existen”, agregó Lamandia, y concluyó: “De todas maneras seguimos produciendo a plena capacidad: las perspectivas en nuestro sector están creciendo por el aumento de la venta de notebooks. Esperemos que todo se regularice”.