La Universdad del Centro creará un robot con Inteligencia Artificial
20 de Noviembre de 2008A cargo de Gerardo Acosta, investigador de la Facultad de Ingeniería, un equipo trabajará en un robot para investigaciones submarinas capaz de razonar como un ser humano
La Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN) impulsó un proyecto basado en la creación de un robot autónomo para investigaciones submarinas. Este deberá, mediante Inteligencia Artificial, ser capaz de razonar movimientos y replantear recorridos, según los obstáculos que se le presenten en el camino sin necesidad del control humano. La iniciativa está a cargo de la Facultad de Ingeniería y cuenta con la participación de empresas europeas.

Hace aproximadamente quince años que la casa de estudios trabaja en emprendimientos vinculados con el control inteligente utilizando diversas técnicas, y actualmente promueve algunos de carácter inédito en el país. Gerardo Acosta, doctor en electrónica y miembro del CONICET, es uno de los pioneros en investigaciones científicas asociadas a la tecnología inteligente y director del grupo “Intelymec” (Investigación Tecnológica en Electricidad y Mecatrónica).
El académico reconoció que el término Inteligencia Artificial es demasiado ostentoso. “El cerebro humano es infinitamente superior, por eso ahora se empieza a hablar de Técnicas de Inteligencia Computacional, que sería dotar a las computadoras de una inteligencia más parecida a la humana."
Según se informa en el portal InfoUniversidades, anteriormente el investigador habría trabajado en un proyecto europeo con un robot que inspeccionaba tuberías submarinas, y ya casi tiene casi listo un prototipo similar para la exploración de ambientes hostiles y perturbados. Además, incursiona en técnicas de robótica evolutiva. “Se trata de programar al robot para que vaya adquiriendo la capacidad de aprender, evolucionando hasta ser capaz de exhibir una conducta más compleja. Entonces, puede ir de un punto a otro siguiendo un pauta determinada por el ambiente”, dijo Acosta.
“Así como la máquina en principio reemplazó el músculo del hombre, estas nuevas tecnologías empiezan a reemplazar tareas rutinarias de la ocupación de nuestra atención del cerebro. Hoy las máquinas no son capaces de pensar por nosotros; nos pueden facilitar las tareas y nos descargan del tedio para dejarnos la posibilidad de pensar libremente, de crear, de emocionarnos, cosas que son inherentes al ser humano”, agregó.
Por último, expresó que está bien que se estudie para conocer la naturaleza, que es el desafío de todo científico, pero si nos planteamos hacer artificialmente con un robot la complejidad de un ser humano, “estamos perdidos”.
Más información: www.unicen.edu.ar.












