Avatar puede marcar el inicio de una nueva forma de hacer cine

Por Pablo Comuzzi - pabloc@canal-ar.com.ar
James Cameron se valió de lo último en hardware y software para dar vida al planeta y habitantes de Pandora. Utilizó un sistema de filmación estereoscópico creado especialmente para ver en tiempo real las escenas, ya sean reales o virtuales

El estreno de Avatar no sólo se destaca porque marca el regreso del director James Cameron a la pantalla grande, o porque sería la película más cara de la historia, con un costo que oscilaría los 400 millones de dólares, según se esfuerzan en señalar sus productores. Lo novedoso es que el filme pone al alcance del espectador imágenes que combinan como nunca antes al cine y los más modernos recursos tecnológicos, abriendo nuevas posibilidades a futuro para el séptimo arte.

Imágenes de Avatar. También usó el Creative Suite 4 Production Premium de Adobe

Sucede que Cameron, que ya deslumbró al mundo con Titanic, Terminator y Alien, se valió de las más modernas técnicas y recursos disponibles, incluyendo el uso del 3D, cámaras especiales para la captura de movimientos, o haciendo interactuar a actores de carne y hueso con personajes digitalizados.

Consultado por Canal AR Daniel Venditti, referente del instituto Image Campus y responsable del portal Cgnews, explicó que, en cuanto a las cámaras, se desarrolló un sistema de filmación estereoscópico de altísimo nivel y calidad que permite visualizar en tiempo real los resultados, ya sea que se trate de un escenario real o virtual.


Daniel Venditti se desempeña como profesor de Image Campus desde el 2000 y ha diseñado los Programas de Formación de Modelado 3D, Animación de Personajes 3D. Es uno de los tres Autodesk Certified Instructor de 3ds Studio Max en Argentina. Trabaja en el área de enseñanza de software desde hace más de 12 años. Escribió varios libros y artículos sobre 3D Studio MAX y Adobe Photoshop.

En cuanto a los personajes, se mejoraron los sistemas de captura de movimientos, lo que permitió obtener performances “muy creíbles” de los avatars creados digitalmente. A ello se debe agregar que se generaron herramientas de hardware y software capaces de manipular el volumen de información generado por la cinta: un petabyte de data (1024 teras) creados con 40.000 procesadores y 104 terabytes de RAM de los equipos de Weta Digital.

Venditti no dudó en afirmar que será “una película que no pasará desapercibida en la historia del cine”, ya que muestra cómo puede aplicarse la tecnología a la hora de contar relatos en la pantalla grande. “Si bien los costos aun son excesivos, en relativamente poco tiempo serán muchos más los directores que podrán filmar en 3D. También hay que esperar que mejoren los sistemas de proyección para prescindir de los lentes y que la experiencia sea más viva”, dijo.

Nace una nueva realidad. El académico también destacó el avance del diseño y animación de los actores digitales. “Si bien aun no se alcanza la credibilidad absoluta es cuestión de tiempo para que surja un nuevo tipo de estrella de cine detrás de seres digitales increíblemente realistas”.

A su vez, consideró que Avatar marca el horizonte hacia el cual se dirige la industria del cine, en materia tecnológica. “No dudo que en un futuro cercano el espectador podrá "moverse" de su butaca para ver la película desde distintos puntos de vista”, y que surgirán cámaras que podrán captar 180 o incluso 360 grados del entorno, al estilo de un videojuego. “El espectador estará literalmente sumergido en la película y la experiencia será algo increíble. Espero que nos toque disfrutar ese futuro”, concluyó.

El filme cuenta la historia de Jake (interpretado por Sam Worthington), un soldado minusválido que es enviado al planeta Pandora para usurpar el cuerpo de un nativo de ese mundo, que fue creado artificialmente, con la intención de entablar contacto con los "aborígenes" locales y recopilar información que sirva para conquistarlos. A tan sólo cinco días de su estreno en Argentina, el filme fue visto por 381.703 espectadores.


Más información: www.avatarmovie.com.