Recorriendo la fábrica de AMD en Alemania

Por Darío Drucaroff
Con el objetivo de obtener una visión más amplia sobre la producción de microprocesadores, Canal AR visitó el único centro de producción de microprocesadores de AMD, situado en la ciudad de Dresden, Alemania, al momento en que la Fab 36 (la nueva fábrica de la empresa) despachaba su primera camada de productos. "Los incentivos brindados por el gobierno alemán, si bien contribuyeron a una mejor toma de decisión por parte de AMD, fueron un tema secundario. El principal factor de éxito que llevó a que hoy la fábrica sea reconocida mundialmente fue la gente", aseguró el vicepresidente de la nueva Fab 36, Udo Nothelfer, a este medio

Aunque parezca mentira, Sajonia, uno de los 16 estados alemanes, cuenta con un nuevo castillo. Al igual que los antiguos, refleja poder y admiración. Sin embargo, a diferencia de los construidos en la alta Edad Media, fortificados para la defensa contra los invasores, fue diseñado para inyectar un volumen considerable de microprocesadores en el mundo.

Se trata de la Fab 36, la fábrica inaugurada por AMD en octubre del año pasado en la ciudad de Dresden, Alemania. Construida en tiempo récord a metros de la anterior Fab 30, tiene como objetivo duplicar la producción de la empresa en tres años y satisfacer así la creciente demanda de procesadores AMD64. Canal AR visitó la fábrica para obtener una visión más amplia sobre la producción de microprocesadores.

Dresden, la elección

La construcción de la Fab 36 —la primera de la empresa para wafers de 300mm (ver foto)— comenzó en noviembre de 2003, y hacia noviembre de 2004 el edificio ya estuvo listo para su equipamiento. La fábrica trabajó el silicio por primera vez en 2005, y ya en el primer trimestre de 2006 -en el mes de marzo- despachó la primera camada de productos para los clientes. "La capacidad que nos brinda Fab 36 contribuirá a cumplir nuestra meta de doblar nuestra producción total del 2005 al 2008", dijo Dirk Meyer, Presidente y COO de AMD.

Pero ¿por qué Dresden?. ¿Qué hizo que AMD eligiera esta ciudad para construir su Fab 30 desde 1997, y la vecina Fab 36 desde 2004? Quien respondió a este medio fue el vicepresidente de la nueva Fab 36, Udo Nothelfer. "Los incentivos brindados por el gobierno alemán, si bien contribuyeron a una mejor toma de decisión por parte de AMD, fueron un tema secundario. El principal factor de éxito, que llevó a que hoy la fábrica sea reconocida mundialmente, fue la gente". Las palabras de Nothelfer resuenan luego de conocer el gimnasio especialmente diseñado dentro de la planta para los empleados de AMD. "Nos mantenemos en forma para salir corriendo por cualquier problema", bromeó Rainhardt Russ, responsable de Enviroment. Según el especialista, al comenzar la construcción se llevaron a cabo gran cantidad de reuniones con los vecinos para explicar cómo la fábrica mantiene una buena relación con el medio ambiente.

Desde mediados de los 90 Dresden cuenta con una importante experiencia en la microelectrónica. La instalación de un cluster de empresas dedicadas al sector, entre ellas Infineon, ofreció una panorama de condiciones favorables para AMD. Si bien el nivel de desocupación en la ex Alemania oriental hoy es similar al de Argentina, existe un gran número de personal técnico y de ingeniería talentoso disponible en la región, y hoy son aproximadamente 20.000 las personas dedicadas a esta industria, aunque el número está en alza. En nuestro país, Córdoba impulsó la radicación de centros de desarrollo de empresas líderes como Intel y Motorola, aunque si hablamos de producción de microprocesadores no hay comparación con Alemania, potencia económica mundial y centro neurálgico del mercado asiático-europeo.

El capítulo de la microelectrónica en la historia de Dresden incluye una sólida participación del gobierno del país, y una fuerte planificación en el sistema educativo, con la integración de escuelas técnicas en los distintos niveles educativos. La ciudad se propone hoy como uno de los más importantes centros de producción tecnológica en Europa.

Automatizar los procesos en un mercado vertiginoso

Automated Precision Manufacturing (APM) es el sistema nervioso de la producción en los edificios de AMD en Dresden. Ya en su tercera generación, el sistema combina la inteligencia de la ingeniería de los procesos con la planificación en la producción. Según comentó a este medio Ken Wallers, director de Control y Planificación de la Producción, se trata de un modelo de producción totalmente nuevo y diferente, que tiene como objetivo impulsar la velocidad, seguridad y agilidad en las operaciones de la fábrica, para responder mejor a las necesidades de los clientes.

Concretamente, APM consiste en cientos de patentes que se ajustan automática y dinámicamente en las operaciones de la fábrica. Esto permite producir decenas de tipos de productos diferentes en una sola fábrica, con las misma herramientas y líneas de producción.

Durante la visita, Canal AR pudo recorrer el laboratorio de fallas y el centro de automatización de procesos, en el que se desarrollan nuevas técnicas, principalmente a través de software, para incrementar la velocidad de la producción. También apreciar platos típicos alemanes en el comedor común de la empresa.

AMD tiene previsto incrementar su producción en una base anual uniforme, lo cual le brindará el potencial de distribuir hasta 100 millones de unidades en el año 2008. Lejos de ser un castillo de la edad media, su nuevo "fuerte" dará lucha para pelear en tierras digitales.


Más información: www.amd.com.

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