Discusiones sobre la ley de propiedad intelectual y el software

Por Nayla Simone
Corresponsales de la Business Software Alliance (BSA) discutieron junto al Country Manager, Tsuru Kiyoshi, una medida cautelar alcanzada en Mendoza el pasado 27 de junio contra la empresa Tekno Argentina, por utilizar software sin tener sus licencias. En el marco del I Congreso MERCOSUR de Derecho Informático, Canal AR dialogó con el abogado Martín Carranza Torres.

Corresponsales de la Business Software Alliance (BSA) discutieron junto al Country Manager, Tsuru Kiyoshi, una medida cautelar alcanzada en Mendoza el pasado 27 de junio contra la empresa Tekno Argentina, por utilizar software sin tener las licencias para su uso. Sobre este tema el abogado Martín Carranza Torres dialogó con este medio, en el marco del I Congreso MERCOSUR de Derecho Informático.

La orden del juez expresó "el cese en el uso y posesión de las reproducciones de las accionantes que utilizan en forma ilegal, conforme detalle del informe pericial técnico, como así también la destrucción de todas las copias no autorizadas en cualquier soporte que las mismas se encuentren alojadas, incluyendo las insertas en discos rígidos de computadoras actualmente existentes en su poder" (Expediente N° 112.825). Y agregó "se ordena el secuestro de todas las PCs que se encuentren en el domicilio de la demandada con software ilegal como así también la destrucción de las copias no autorizadas e irregulares".

"Es la primera vez que se dicta una medida de este tipo y lo que pretendemos es extenderla al resto de las provincias", comentó Carranza Torres. "Son causas que en un 85% de los casos se arreglan antes de la demanda", agregó.

- ¿Cuáles fueron los argumentos?- preguntó este medio.

- Los argumentos fueron que los tratados internacionales y la ley 11.723 de Argentina, establecen la obligación del juez de impedir que se siga produciendo el hecho ilícito una vez que lo detectó.

"Quiero dejar claro que la piratería no es tan sensible al precio, no hay un relación directamente proporcional", expresó Carranza Torres. ¿Es correcto criminalizar la utilización de software? ¿Está moralmente bien o mal utilizar software sin contar con las licencias correspondientes?

El abogado explicó que desde que la propiedad intelectual existe, lo que intenta equilibrar son dos valores: por un lado, la protección de los conocimientos propios, y por el otro, la adquisición de los mismos por parte de quienes no los tienen. Pero, ¿realmente se genera ese equilibrio?

La corriente del software libre lo define como "la técnica cultural de la era digital con una penetración en la sociedad cada vez más amplia", y sostiene que el software propietario tiende a monopolizar el conocimiento y a generar barreras en lo que se puede aprender y hacer.

"Ha cambiado el paradigma, y hemos cometido errores antes", explica Carranza Torres. "Aplicar analogía no siempre está bien. Los juristas somos muy proclives a dar soluciones sobre lo que ya conocemos. Cuando aparece el software, una forma de expresión, como era algo que se escribía, pensamos que se acercaba a lo que es una obra literaria y le dimos protección de derecho de autor. Eso tal vez esté mal, y sea el momento de reeditar la discusión y ver si eso es correcto o no. De lo que no hay ninguna duda es que un buen régimen de generación de conocimientos requiere que quien hace la obra tenga más derecho que quien la usa".

"Esa desigualdad es fundamental para que un criterio de justicia funcione racionalmente en una comunidad. Por eso reniego del régimen que propone una propiedad común para la propiedad intelectual. Eso se transforma en lo que llaman los economistas la tragedia de los comunes, en donde si yo tengo bienes que son de todos hay grandes incentivos para usarlos, pero pocos incentivos para cuidarlos".

La corriente del software libre también define a la ley de propiedad intelectual como una estrategia de marketing, y Carranza explica que "lo que hace el régimen es achicar el período en el que se desarrolla la tecnología porque asegura en el corto plazo una ganancia", y ahí parece quedar claro el eje central y el fundamento explícito de la cuestión. "Creo que lo que sucede es que todavía no contamos con las herramientas adecuadas para resolver los problemas que nos presenta la tecnología que nos cambia las cosas todos los días", remató el abogado.