El gobierno de EE.UU. entregó el último control de Internet

Con apoyo del sector, ICANN cortó el cordón umbilical con el gobierno y será el único organismo que controlará la equivalencia entre los números IP y las direcciones web

Internet ahora es de todos, o al menos simbólicamente. Estados Unidos cedió los últimos vestigios de control sobre la web.

El gobierno entregó el control del DNS, la base de datos que asigna los protocolos y los dominios en la red, a la Corporación para la Asignación de Nombres y Números de Internet, ICANN.

El traspaso estaba pautado hace 18 años y se realizó el sábado pasado. Más allá del barullo de siglas, marca un hito más simbólico que práctico: el control que asegura que cuando tecleamos una web sea la página que vemos queda en manos de la ONU.

“Se ha demostrado que un modelo de gestión definido por la inclusión de todas las voces, incluyendo negocios, académicos, expertos técnicos, la sociedad civil, los gobiernos y muchos otros es la mejor manera de asegurar que el Internet del futuro sigue siendo tan libre, abierto y accesible como el Internet de hoy en día“, dijo el presidente de Icann, Steve Crocker, en un comunicado.

¿Qué es el DNS y para qué funciona?

Lo que está en juego, el DNS, es un órgano relevante para el funcionamiento de Internet y funciona como un registro de equivalencias entre los números IP que utilizan los routers y equipos conectados a los nombres de las páginas web tal cual los conocemos. En resumen: DNS autoriza la conversión de esos nombres en números IP.

El traspaso no quiere decir que vaya a cambiar el funcionamiento de la web. ICANN, que ya operaba las funciones de la IANA (Autoridad de Números Asignados de Internet), será la única entidad con derecho de hacer cambios en la lista de los nombres y las direcciones IP. El órgano no tendrá ningún tipo de influencia gubernamental.

La industria TIC apoyó el traspaso

Lógicamente, y más en tiempos de campaña, la decisión de la administración de Obama desató una fuerte polémica entre los republicanos. Candidatos como Ted Cruz y Donald Trump se manifestaron en contra, aunque sin demasiado conocimiento técnico, olvidando que Internet es un recurso global.

En respuesta, fueron muchos los grupos y miembros de la industria –incluyendo a Microoft, Cisco, Facebook, Google, Twitter, Intel, HP, Yahoo y Amazon– que presentaron un amicus curiae en los tribunales estadounidenses para prevenir cualquier retraso en la transición.

"Nuestras compañías dependen de un futuro estable y seguro" de la red, explicaron en una carta abierta al congreso, y agregaron: "Internet se define por su inclusividad y su transparencia".


Más información: www.icann.org.