Los siete pecados de las marcas al usar memes

La opinión de Carolina Samsing, Marketing Director Latin America de HubSpot

Ningún perfil está exento de memes. Con las redes sociales como la actividad principal de las personas en línea, estos videos e imágenes se vuelven parte de la vida, por lo que lo marketers ven un gran potencial para sumarse a tendencias y explorar formas creativas de compartir información.

Apostar por el factor viralidad o el humor suena bastante prometedor cuando la prioridad es generar más tráfico, así como ganar volumen de Likes o Followers. Pero, ¿qué representa en realidad esa cantidad de seguidores? ¿Tienen el potencial de convertirse en prospectos o clientes? Con base en esto, definimos los siete pecados del meme marketing:

Asumir que toda la audiencia es igual
Lo que a unos usuarios puede parecerles brillante, para una buena parte podría significar la razón por la que dejen de estar en contacto. Aunque se tenga un panorama general del target, la realidad es que no se puede hacer a todos felices. Eso no significa que no se intente complacer a la comunidad en redes sociales y otros medios donde se comparte el contenido. Un meme en Facebook puede ser un éxito rotundo, pero tal vez en Twitter o Instagram no sea tan bienvenido.

No adaptar el contenido
La metodología inbound ha evidenciado que ofrecer contenido de calidad diseñado para el perfil de la audiencia es vital a la hora de hacer negocios en línea, esto incluye diseñar y planear de acuerdo a la plataforma donde se comparta. Además de considerar la personalidad de cada audiencia, es necesario asegurarse optimizar la imagen o video para la plataforma, esto significa editar el formato y calidad.

No prestar atención al entorno
Las redes sociales son el ambiente idóneo para los memes y éstas, a su vez, se tratan de tendencias y actualidad. Por ello, crear contenido e información vigente es vital para que un meme tenga éxito. Subirse al breaking news o trending topics también requiere saber en detalle por qué se habla de eso de lo contrario se puede condenar a la marca si se desvirtúa una causa o reírse de un hecho delicado.

Mal timing
Además de aprovechar situaciones que salen de la cotidianeidad en el momento correcto, los memes deben acertar en el momento del día, la rutina y los hábitos de redes sociales para generar empatía y conectar mejor. Postear demasiado temprano, demasiado tarde o en una hora pico puede provocar que el contenido quede sepultado en el feed o su timeline.

No definir tu personalidad
Para lograr una relación genuina con los clientes a través de las redes sociales, las personas que se acercan deben tener en claro quién sos y, más allá de vender, cuál es el objetivo que tiene el contenido. Puede sonar como algo complicado si hablamos de memes, pero en marketing, todo lo que se hace comunica algo de la marca.

Prestar atención al contenido de los memes
Del mismo modo que se presta atención y cuidado a un estudio, articulo o post en el blog, los memes son piezas de contenido que requieren una adecuada curaduría. No se debe subestimar el alcance que pueden tener y lo que reflejan sobre la marca.

Ir por el objetivo incorrecto
El más reciente estudio de State of Inbound revela que la mayor parte de las empresas de Latinoamérica tienen entre entre sus prioridades generar más tráfico y oportunidades de venta. Los memes son una herramienta para llegar a ello pero la calidad de esas conexiones y el volumen de interacciones debe tener un sentido. Por eso, cuando se definen las metas al crear la estrategia de redes alrededor de los memes, conectar efectivamente debe ser una parte indispensable

La fiebre por los memes es algo que será pasajero. Desde hace años el marketing con estas divertidas imágenes y videos está muy presente, pero esto no significa que sea imperativo sumarse o que tenga que ser una constante. Los memes, mal usados, están a sólo un post o tuit del fail.

(*) Carolina Samsing: Marketing Director Latin America de HubSpot


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