Una nueva guerra fría atenta contra IBM y Lenovo

El acuerdo entre IBM y la empresa china Lenovo corre peligro de no concretarse por posibles hechos de espionaje industrial. El acuerdo podría ser suspendido por las autoridades reguladoras estadounidenses por los temores relacionados con la seguridad nacional vinculados con una planta de IBM en Carolina del Norte. La portavoz de Lenovo, Alice Li, dijo que la compañía "sigue cooperando plenamente con las autoridades". ¿La paranoia americana, presente en la industria IT?

La venta del negocio de fabricación de PCs de IBM al mayor fabricante chino de computadoras, Lenovo, podría estar en peligro por el fantasma del espionaje industrial. Los miembros del Comité sobre Inversiones Internacionales de Estados Unidos, entre ellos el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional, temen que los operarios chinos puedan utilizar las instalaciones de IBM en Carolina del Norte para objetivos militares. ¿Una nueva guerra fría en el seno mismo del Imperio Norteamericano?

La portavoz de Lenovo, Alice Li, dijo que la compañía "sigue cooperando plenamente con las autoridades". Por su parte, Edward Barbini, portavoz de IBM manifestó que "IBM presentó una notificación obligatoria al Comité sobre Inversiones Internacionales, con sede en Armonk, Nueva York. La empresa está cooperando de lleno con todas las agencias gubernamentales en el estudio de esta operación". ¿Espionaje?

Tanto inversores como analistas expresaron su inquietud en torno al acuerdo por la presunta falta de experiencia de Lenovo a la hora de manejar operaciones fuera de China y por la debilidad financiera de la división de computadoras personales de IBM. "Si realmente se cancela el acuerdo, eso será en el mejor interés del mercado", dijo Herbert Lau, director de investigación de Celestial Asia Securities. "Es una operación difícil porque tienen que fusionar dos culturas diferentes", agregó. ¿Quién no quiere el acuerdo?

IBM y la empresa Lenovo, con sede en Beijing, necesitan la autorización del Comité, presidido por el Departamento del Tesoro, y que incluye a once agencias federales más, para evitar una investigación formal y una autorización del Presidente de los EE.UU. La respuesta a las preguntas planteadas: ¿será decisión de George W. Bush?


Más información: www.ibm.com.