RFID: prueba piloto en Argentina

Por Nayla Simone
La empresa Zebra realizó recientemente una prueba piloto de la tecnología RFID, compuesta por lectores, etiquetas inteligentes, antenas e impresoras de radiofrecuencia. La implementación se realizó en la empresa Zucamor a través de uno de sus socios de negocios, Telectrónica. En diálogo con Canal AR, Sandra Harriague, gerente de cuenta para América Latina de Zebra Technologies comentó: "Su utilización es ideal en los procesos de automatización completa, en donde se requieran lecturas simultáneas"

Zebra Technologies, empresa dedicada a soluciones de impresión especializada, concretó su primer proyecto de RFID (Identificación por Radio Frecuencia) en una empresa argentina denominada Zucamor a través de uno de sus distribuidores exclusivos, Telectrónica de Argentina.

RFID (Radio Frequency Identification) significa "Identificación por Radio Frecuencia". Es un sistema compuesto por lectores de radiofrecuencia, etiquetas inteligentes, antenas e impresoras de radiofrecuencia y permite identificar un determinado pallet, caja o ítem utilizando una etiqueta inteligente compuesta por una impresión del lado visible del papel (texto, código de barras, gráficos, etc.) y por un chip electrónico incrustado en su interior. En este chip se almacena información que luego será capturada por el lector.

La principal característica de esta tecnología es que no requiere de una línea óptica para realizar la lectura, sino que puede tomarse aún cuando el objeto no sea visible. Esto se debe a que las ondas de radio se emiten omnidireccionalmente. Otra característica es que pueden realizarse lecturas simultáneas, exceptuando los metales (ya que la onda de radio se reflecta) y líquidos (ya que el agua absorbe la potencia de la onda), todo producto es básicamente apto para esta tecnología. Su utilización es ideal en los procesos de automatización completa, en donde se requieran lecturas simultáneas y también en aquellas aplicaciones donde el objeto a identificar no sea de fácil acceso.

En diálogo con Canal AR, Sandra Harriague, gerente de cuenta para América Latina de Zebra Technologies, comentó: "Es un sistema muy costoso, y hay que encontrar una aplicación que justifique el retorno de la inversión. Sin embargo, también hay que esperar que haya proyectos a gran escala que hagan bajar los costos de las etiquetas. Cuando comiencen a nacer proyectos a gran escala los costos comenzarán a disminuir".

Telectrónica S.A. designada "Socio Premier" por Zebra Technologies trabaja en la captura de datos automática, contando con quince años de experiencia en la implementación de sistemas de radiofrecuencia en múltiples aplicaciones. La prueba piloto de la tecnología RFID se llevó a cabo en Zucamor, empresa dedicada a la producción de papeles para corrugar y envases de cartón corrugado para productos del sector industrial, alimentos, bebidas, frutas y hortalizas. Su oferta se complementa con una amplia gama de servicios que van desde coordinación logística hasta la provisión de maquinaria de ensamble de cajas.

Según explicó Alan Gidekel, director comercial de Telectrónica de Argentina, "el piloto tiene por objeto permitir a Zucamor agregar mayor valor a sus servicios y diferenciarse de sus competidores a través de la implementación de tecnología de punta y la integración de todos los intervinientes en la cadena de abastecimiento. La tecnología de RFID es una herramienta indispensable para poder cumplir con este objetivo".

El objetivo principal de esta implementación es compartir información con el cliente a través de la cadena de abastecimiento, con el propósito de reducir faltantes de stock, inventarios de seguridad y optimizar la planificación de la producción y el abastecimiento.

Historia y Futuro
La tecnología usada en RFID existe desde comienzos de la década de 1920. El sistema más cercano parece ser el Transponedor de IFF utilizado por los británicos en 1939 en la Segunda Guerra Mundial para identificar los aeroplanos como amigos o enemigos. Otro trabajo temprano que trata el RFID es el artículo de 1948 de Harry Stockman, titulado "Comunicación por medio de la energía reflejada". Hicieron falta treinta años de avances antes de que el sistema RFID se convirtiera en una realidad.

El MIT (Massachussets Institute of Technology) lideró los estudios previos relacionados, a través de un organismo específicamente destinado a este objetivo: el Auto-ID Center, que dictó además las normas que se han de seguir en todo el mundo para la elaboración de los códigos EPC. Acabada la fase de investigación, con el cierre oficial del Auto-ID Center en octubre de 2003, comenzaron las pruebas de campo para la implantación del sistema.

Si bien el principal objetivo de esta innovación es facilitar el trabajo de comercialización de productos de consumo, promete variados tipos de utilización en diferentes áreas. Por medio de este sistema, existiría la posibilidad de seguir la vida de un chip durante un determinado periodo de tiempo.

Se implementaría en las entradas a espectáculos, en el control de acceso a las autopistas, peajes, en los hospitales (un brazalete puesto a un paciente lo identificaría y asociaría en cualquier lugar y momento con la medicación y régimen alimenticio que debiera seguir). En bibliotecas y centros de documentación se podrían localizar los libros y documentos solicitados. De la misma forma, se podría marcar el collar de una vaca y seguir su rastro mientras pasea por el campo. También puede ser utilizada como antirrobo de vehículos. Otra propiedad adicional es poseer la capacidad de lectura y escritura, al permitir añadir información sobre los cambios que se van sucediendo en la historia de su artículo portador.