¿Se termina la Ley de Promoción del Software? Opina Aníbal Carmona

"La contribución de la Ley de Promoción del Software resulta fundamental"

El beneficio de la Ley de Promoción del Software finaliza el 31/12/2019. Desde CESSI, apostamos y confiamos en que lograremos un consenso con el poder ejecutivo y legislativo para lograr la continuidad de un marco legal y fiscal propicio que nos permita seguir generando masivamente empleo de calidad e inclusivo, seguir aumentando las exportaciones con una balanza comercial positiva y generando más propiedad intelectual.

Por supuesto, entendemos que la nueva ley deberá adecuarse al nuevo marco fiscal y laboral que resulte del debate parlamentario, logrando una ley superadora y consensuada que le dé un renovado impulso al crecimiento de la industria de cara al año 2030, donde desde la industria nos hemos propuesto la ambiciosa meta de crear medio millón de empleos.

Nuestra confianza está fundada en que el gobierno del Presidente Macri, a través del Ministerio de Producción, logró incorporar en estos dos primeros años de su gestión al régimen de la Ley de Promoción de Software (LPS), más de 200 nuevas empresas, lo que significó mucho más que duplicar las empresas beneficiarias, producto de una gestión más eficiente soportado por la tramitación electrónica y la desburocratización de los procesos, que permitió a su vez federalizarla, logrando que empresas de todo el país, y no solo las radicadas en CABA, puedan adherirse a la LPS. Así hoy, más de la mitad de las empresas que están en el régimen recién comenzaron a percibir sus beneficios para proyectar su crecimiento con este gran instrumento y son muchas más las que día a día están sumándose a los beneficios de la LPS.

Por otra parte, el Gobierno Nacional está dando señales de inversión muy concretas para el sector con la puesta en marcha de planes como el 111MIL que viene a levantar una de las grandes restricciones al crecimiento del sector como lo es la escasez de talento, como también las importantísimas líneas de financiamiento del BICE, que atacan otro problema recurrente del sector como el acceso al crédito, por lo que confiamos en la continuidad de un marco legal y fiscal propicio para cerrar el círculo virtuoso entre gobierno, industria y academia.

Es claro que para el Gobierno, a través de todas sus acciones destinadas al sector desde los ministerios de Producción, Trabajo, Ciencia y Tecnología, Educación, el BICE, Modernización, etc. la industria del software es de gran relevancia para resolver muchos de los desafíos que impone el nuevo mundo digital globalizado a nuestro país, en particular los desafíos de la 4ta Revolución Industrial, por lo cual no vemos un futuro donde no se contemple la continuidad de un marco legal regulatorio fiscal propicio y adecuado para mantener el actual clima de inversión.

Los resultados de la Ley de Promoción del Software desde su primera sanción, allá por el 2004, han sido excelentes. Los empresarios de la Industria del Software con este fundamental marco legal, apostaron fuerte por la inversión creando más de 97.400 empleos calificados, lo que significa un crecimiento del 370% para el periodo 2004-2016. Esto es un promedio anual del 12%, y se logran exportaciones anuales por 1.367 millones de dólares, un crecimiento de 627%, a una tasa anual de crecimiento del 16%, y ventas por 3.423 millones de dólares, un crecimiento del 305% desde el 2004, a una tasa anual de crecimiento 10%. A eso, debemos sumarle certificaciones de calidad del 70% de las compañías del sector, solo por su efecto contagio.

En este contexto, no creemos en un escenario de cambio drástico del encuadre legal y fiscal, ya que vemos que el Gobierno Nacional tiene muy clara la importancia de la Industria del Software, y que el tratamiento para su crecimiento requiere de una visión holística y deben atacarse todas las dimensiones a la vez, y en este sentido la contribución de la Ley de Promoción del Software resulta fundamental.

(*) Aníbal Carmona: Presidente de CESSI


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