Islandia utiliza las redes sociales para reformar la Constitución

El país europeo recurrirá a este tipo de sitios Web para incentivar la participación ciudadana en la Asamblea Constituyente y crear la nueva Carta Magna. El estado viene buscando modificar su estatuto luego de la crisis de 2008, y recurrió a Internet para saber la opinión de los ciudadanos

Islandia está revisando su propia Constitución, luego de la crisis económica que afectó al país en 2008, y para poder contar con las sugerencias de los ciudadanos recurrió a las redes sociales. Los 25 miembros de la Asamblea Constituyente pidieron consejos e ideas a los islandeses, especialmente a través de Facebook, Twitter, YouTube y Flickr.

La Asamblea Constituyente recibe sugerencias en Facebook.

Cuando el país del Atlántico Norte se independizó de Dinamarca en 1944, adoptó el estatuto danés al que sólo le realizó algunos ajustes. Desde ese entonces tiene pendiente realizar un examen exhaustivo del mismo, y hace tres años cuando los principales bancos comerciales se derrumbaron en apenas una semana, la moneda nacional cayó en picada y las protestas derrocaron al gobierno, las autoridades decidieron que era el momento.

Islandia tiene una población de 320.000 personas y se encuentra entre los estados más tecnológicos del mundo. De hecho, dos tercios de los ciudadanos tienen un perfil en Facebook, lo que motivó a que las reuniones semanales de la Asamblea Constituyente se transmitan en vivo a través de la red social, así como en el sitio Web del Concejo.

Johanna Sigurdardottir, primera ministra y una de las principales defensoras de las modificaciones, explicó que siempre quedó claro que un examen exhaustivo de la Constitución sólo se llevaría a cabo con la participación directa del pueblo.

"Es posible opinar a través de otros medios, pero la mayor parte de la discusión se realiza a través de Facebook", dijo Berghildur Bernhardsdottir, vocero del proyecto de revisión constitucional.

El borrador de la nueva Constitución estará terminado a fines de junio, aunque la Asamblea puede solicitar una prórroga de un mes. Luego, será enviado al Parlamento para su debate y aprobación final.