La industria del cable tiene entre ceja y ceja a la Ley de Medios

Durante un encuentro del sector que convocó a empresas nacionales e internacionales, los principales exponentes de la oposición criticaron duramente al proyecto de Radiodifusión que sancionó el Congreso

Las Jornadas internacionales de televisión por cable, que se realizan del 14 al 16 de octubre en el Hotel Hilton (Av. Macacha Güemes 351), no sólo se destacaron por la exposición de equipamiento, programación y servicios de empresas nacionales y extranjeras del sector. Uno de los principales ejes de la decimonovena edición fue la Ley de Servicios Audiovisuales, sancionada por el Congreso el sábado pasado, a la madrugada. Representantes de la oposición expresaron duras críticas al proyecto.

La apertura oficial estuvo a cargo del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien afirmó que el país cuenta con “islas de altísima calidad”, como el caso del cable, a las que se debe integrar para generar riqueza y trabajo. Y señaló que el sector ayudó a construir un sistema de información plural, abierto y diverso en todo el país, que aseguró la posibilidad de “seguir informando y debatiendo para llegar a una ley apropiada”.

Subiendo el tono de la polémica, el presidente de la ATVC, Walter Burzaco, catalogó a la norma como “una espada de Damocles para el cable”, y que fue el resultado de “una campaña sistemática contra nuestra industria, emanada desde el poder”. De la inauguración también participaron los diputados electos Francisco De Narváez y Ricardo Gil Lavedra, y el Secretario General de la Gobernación Bonaerense, José Scioli.



En una de las charlas, la diputada radical y presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión, Silvana Giudici, afirmó que la Ley fue “fruto de irregularidades”, ya que se votó sobre un dictamen cuando el definitivo era otro, o se corrigieron errores por Boletín Oficial. “Detrás de la inclusión de sectores sociales, pueblos originarios y otros, se esconde una falta de especificación que desembocará en el otorgamiento de frecuencias a amigos del poder, como sindicatos u otras supuestas ONG”.

Lamentó que una norma que debía “tener basamento en los principios democráticos se impuso por la fuerza” y a las apuradas. “La restricción a los cables es violatoria del derecho a libertad de expresión y terminará con los contenidos federales, al tiempo que se utiliza el fútbol como medio de extorsión”.

Siguiendo la misma línea, el senador Samuel Cabanchik (Proyecto Buenos Aires Federal), se quejó de que el proyecto no tendría que haberse sancionado, en vista de la cantidad de “irregularidades”. “Es preciso que cesemos en esta metodología, en esta lógica que nos impone el Gobierno, que es igual a la del conflicto con el campo. Es la lógica de la concentración del poder, del silencio del ciudadano, de la no participación de los periodistas”.

Sin medias tintas, el diputado Gustavo Ferrari (Unión Pro) sostuvo que el Gobierno, a través de la Ley de Medios, apunta a retener el poder y que el ex presidente Néstor Kirchner “siga caminando en libertad”. “Esta ley de medios no persigue modernización, ni terminar con la ley de la democracia, ni participación. Es lo contrario, es la ley de la concentración”.