En Bahía Blanca nace “la ciudad del chip”

La Universidad Nacional del Sur, el INTI y la Unión Industrial colaboran en el proyecto Tecnópolis del Sur. El objetivo es que las PyMEs de la zona incorporen la investigación y el desarrollo de la tecnología a su proceso productivo

En Bahía Blanca empieza a dar sus primeros pasos el proyecto Tecnópolis del Sur. Por el puente que cruza hacia la Isla Cantareli, se llega a la denominada ciudad del chip, que buscará estimular a las PyMEs de la zona a incorporar a la investigación y el desarrollo de tecnología a sus procesos productivos. Los responsables de la iniciativa esperan que la cercanía al puerto y el aeropuerto favorezcan la exportación de productos y soluciones que se generen.

El proyecto comprende la formación de profesionales especializados en chips.

En esta propuesta participan la Universidad Nacional del Sur (UNS), el INTI y la Unión Industrial. Un equipo conformado por los tres organismos se ocupará de difundirlo en las pequeñas y medianas empresas de la región.

“La electrónica se convirtió en tecnología prácticamente horizontal, que se apoya en casi todas las ciencias. Lo que aquí proponemos no es hacer electrónica, sino desarrollo de productos que unan varias áreas de investigación”, aseguró Pablo Mandolesi, del Grupo de Investigación en Sistemas Electrónicos y Electromecatrónicos (Gisee) de la UNS.

“Canalizaremos el conocimiento académico y algunas experiencias para avanzar del concepto al producto industrial, que es donde hoy existe gran cantidad de problemas regionales”, agregó. La idea es ayudar a las PyMEs a lograr diseños y productos con valor agregado, y en la capacidad de entrar en los mercados internacionales.

El financiamiento

La Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica aprobó un subsidio de 18 millones 900 mil pesos para el proyecto, a los que se sumarán otros 15 millones aportados por privados. Su desarrollo contempla la edificación de dos emplazamientos. El primero, en la Zona Franca de Coronel Rosales (ZFCR), donde la empresa Zona Sur destinará ocho oficinas y uno de los galpones, así como los servicios de calefacción, electricidad, internet y telefonía.

Parte de los fondos se destinará al acondicionamiento del lugar para poder instalar los equipamientos de producción de electrónica, y espacios para la radicación de otras compañías. El segundo será un terreno de 28 hectáreas próximas al aeropuerto de Bahía Blanca.

El área de laboratorio constituye el núcleo central del proyecto. Lo compartirán todas las instituciones y empresas, y comprenderá una infraestructura de laboratorio de diseño, producción, ensayo, verificación y ensamble de series cortas de sistemas electrónicos. Para su concreción se destinará aproximadamente el 50% del subsidio.