Indignación y movilización en las redes sociales

Actualmente están siendo aliadas indiscutidas para el activismo. Ciudadanos que deciden generar acciones en función de determinada causa a través de Twitter, Facebook, Youtube y otras redes. Por Mariana Isasi

Pedir educación pública y gratuita, indignarse por las políticas económicas y sociales, ir en contra de un producto nocivo, cuidar el medio ambiente. Las causas son diversas pero lo que está claro en este momento es que las redes sociales están siendo aliadas indiscutidas para el activismo. Los ciudadanos deciden generar acciones en función de determinada causa a través de Twitter, Facebook, Youtube y otras redes.

En los últimos meses tuvimos sobrados ejemplos. La efectividad de convocarse a través de las redes sociales en Gran Bretaña fue tan grande que el Primer Ministro David Camerón está analizando intervenirlas para evitar este impacto de la comunicación entre los ciudadanos. En Chile está pasando lo mismo. Los estudiantes se organizan y comunican a través de las redes sociales.

Pero todavía hay algunos que dudan de este poder. Hace unos meses se dio una suerte de discusión entre Micah White, editor de The Guardian, y activistas de Greenpeace.

Básicamente White consideraba que las redes sociales estaban acabando con el activismo porque estaban adoptando lógicas de mercado y a su vez los compromisos generados por los clickactivistas (así los denomina) eran débiles. Sin duda que un porcentaje de quienes se suman a una causa por Internet tienen un compromiso liviano. Algunos la única acción que harán es “retwittear” o hacer un click. Pero si analizamos los últimos movimientos que se generaron, queda claro que, como respondía Greenpeace, las redes sociales pueden ser fuertes aliadas a la hora de comunicar, convocar y organizar a las personas que quieren defender una causa o protestar contra algo.

¿Y cómo podemos generar activismo a través de las redes sociales? Si bien es necesario el manejo de cuestiones técnicas de cada red y el conocimiento del lenguaje online, la mejor manera de hacer uso de estas herramientas es realizar una estrategia de comunicación.

Mariana Isasi es licenciada en Comunicación Social y cursó una Maestría en Comunicación e Imagen Institucional. En la actualidad asesora a organizaciones de la sociedad civil en comunicación y desarrollo de recursos. Además es corresponsal clave y profesora en la Universidad del Salvador.

Lo primero que tiene que estar claro es cuál es la causa, el motivo por el que se quiere invitar a otros a que acompañen y qué es lo que se quiere lograr con ese apoyo. Definido esto, es importante saber quiénes pueden ser los aliados y dónde se los puede encontrar. ¿Son las redes sociales el mejor lugar para convocar a mis públicos?

A su vez, dentro de cada una de las redes hay diferentes "comunidades de usuarios". Identificar a los públicos permite pensar en qué les interesa y cómo construir un mensaje que sea atractivo y que los invite a la acción. La estrategia será mucho más fácil si ya estuvimos en contacto y construimos vínculos con estos públicos.

Seguramente sea necesario preparar diferentes mensajes para cada uno de los públicos y pensar también cómo se los invita a interactuar y participar. Como veíamos en los ejemplos de Chile y Gran Bretaña, la acción puede comenzar a través de Internet para después pasar a lugares y acciones concretas: movilizaciones, actos, encuentros, acciones. Este es el caso donde sin duda se generarán lazos más fuertes y se construirán comunidades detrás de las causas.

Sin embargo, no todas necesitarán de este tipo de encuentros. Algunas, por ejemplo, sólo implicarán la firma de un petitorio. Lo bueno es que ya estaremos en contacto con el público indicado, ya tuvimos la experiencia de hacer una estrategia de comunicación y podemos volver a probarlo cuando sea pertinente.