Internet se vistió de gala para la Boda Real

El casamiento del príncipe William y Kate Middleton fue, para muchos, el evento de la década. Y las cifras le dan la razón, con 2 mil millones de televidentes y gigantes informáticos que lo transmitieron vía Web. Quienes asistieron a la ceremonia no pudieron twittear nada

La realeza y autoridades británicas, diplomáticos, invitados y periodistas fueron testigos hoy del casamiento entre el príncipe William y Kate Middleton. A la boda, catalogada por muchos como el evento de la década, no podía faltar Internet, que ocupó un lugar destacado como canal de transmisión de la ceremonia.

Pasó mucho tiempo desde la unión entre el príncipe Carlos y Lady Di (los padres de William). Cuando dieron el sí, el 29 de julio de 1981, la televisión era el medio privilegiado para seguir los festejos. Para esta ocasión también se esperó un record de audiencia, estimado en 2.000 millones de televidentes en todo el planeta (26.2 millones sólo en Inglaterra), pero muchos se inclinaron por la Web.

En este sentido, una de las opciones en América Latina fue la transmisión de Terra, que además del enlace con imágenes de Reuters en directo desde la Abadía de Westminster, en Londres, ofreció entrevistas exclusivas. Periodistas y expertos relataron la llegada de los invitados y cómo se fueron sucediendo los acontecimientos, a partir de las 5.30 hasta las 9.30.

Google tampoco se quiso perder la Boda Real, por lo que creó un canal exclusivo para mostrar la procesión y el beso de los recién casados desde el balcón. Asimismo, publicó comentarios en un blog, donde brindó actualizaciones y datos complementarios.

Por otro lado, el coloso online habilitó por medio de Google Earth una réplica de la ruta que la pareja real y su séquito tomaron. Empieza en la Abadía de Westminster, sigue por el Parlamento, pasa por la torre en donde se encuentra el Big Ben y el desfile de los guardias a caballo hacia el Palacio de Buckingham.



Enjaulados. Los pajaritos de Twitter se tuvieron que quedar afuera de la ceremonia. Ninguno de los invitados pudo escribir mensajes de 140 caracteres, relatando los hechos segundo a segundo, ya que las autoridades británicas instalaron un sistema tecnológico para capar la señal 3G en el entorno de la abadía de Westminster.

Diversas fuentes informaron que la iniciativa nació en el seno de la familia real, y contó con el apoyo de las autoridades, que prefirieron evitar el tráfico de información, tweets y tonos telefónicos durante el acto.