Redes sociales anónimas: Sarahah, el nuevo fenómeno

La opinión de Matias Casoy, Country Manager y Co-fundador de Linio.com

A mediados de julio, la nueva aplicación de mensajería anónima superó en descargas a pilares como Snapchat y Facebook en la App Store de Apple. Sarahah, lanzado en Arabia Saudita en noviembre de 2016, invita a los miembros a dejar mensajes anónimos en los perfiles de otros usuarios. Pero a diferencia de sus competidores, la herramienta de mensajería incluye un recordatorio para "dejar un mensaje constructivo :)" – con el que la compañía espera promover la positividad.

Veo difícil la efectividad de ese recordatorio, y creo que es por eso que Sarahah ya está envuelta en un debate sobre cuánto sirve el anonimato en Internet y cuánto daña.

La aplicación, cuyo nombre significa "honestidad" en árabe, fue originalmente concebida como una herramienta para que los empleados corporativos puedan ofrecer comentarios constructivos sobre el rendimiento de sus jefes -como una especie de buzón de sugerencias. Lejos de eso, la aplicación ya tiene más de 62 millones de usuarios. El fundador Zain al-Abidin Tawfiq dijo a un medio de Estados Unidos que la aplicación experimentó un crecimiento masivo entre los usuarios más jóvenes después de que los adolescentes comenzaran a publicar mensajes de Sarahah en Snapchat.

Esta red, a diferencia de otras, tiene varias precauciones contra el acoso cibernético. Por ejemplo, tiene una función que filtra las palabras clave y evita que se envíen ciertos mensajes. También se agregó una herramienta para permitir a los usuarios bloquear cuentas. Lo que nos preguntamos es, más allá de bloquear cuentas ¿cómo borramos los mensajes hirientes de las mentes de los adolescentes?

Mientras que los defensores de las redes sociales anónimas afirman que el anonimato de las plataformas permite la "autenticidad" y “honestidad” de los mensajes, los críticos señalan que éstas abren la puerta a los acosadores.

Existen varios antecedentes. Por ejemplo, Voxed, una plataforma web Argentina en donde se puede compartir casi cualquier tipo de contenido de forma anónima. Fue creada en enero de 2016 y ese mismo año superó los 100.000 posteos. Recientemente tomó protagonismo por el mensaje que habría publicado la estudiante que se disparó en el Colegio Nacional de La Plata a principios de agosto, donde incluyó una imagen y detalles escalofriantes sobre lo que iba a hacer. Fue leído y hasta recibió comentarios, pero nadie se lo tomó en serio.

Otra plataforma llamada Whisper -una de las redes sociales anónimas más conocidas- tiene una premisa simple: los usuarios publican fotos con subtítulos que divulgan un "secreto" para que otros le den un “me gusta”. Algunos usuarios publican pensamientos aleatorios e historias vergonzosas de su niñez; otros han compartido historias de agresión sexual o abuso.

Otro caso es el de Ask.fm, lanzado en junio de 2010, pide a los usuarios que planteen preguntas y dejen comentarios anónimos. En Argentina ganó popularidad por el 2013, pero una serie de suicidios de adolescentes en los Estados Unidos y el Reino Unido llamó mucho la atención sobre la falta de protección de Ask.fm contra el acoso.

Los defensores de este formato de redes sociales usan la honestidad como caballito de batalla, que la ausencia de identidad permite una mayor honestidad y los mensajes no están condicionados. Sin embargo, los comentarios son, en su mayoría, hirientes para el receptor.

En el mundo de las redes sociales anónimas, las personas muestran su verdadero yo. Al despojarnos del filtro de nuestra identidad, se pierde el sentido de responsabilidad y decir las cosas es mucho más fácil, porque no hay consecuencias que recaigan sobre nosotros. No hay demonización, ni crítica. El anonimato es tentador, pero sobre todo peligroso.

(*) Matías Casoy: Country Manager y Co-fundador de Linio.com


Más información: www.linio.com.ar.