CIO Report 2026: la adopción de IA corre más rápido que los objetivos del negocio

Según el CIO Report 2026 de Logicalis, el 60% de los líderes de IT en el país cree que la IA avanza demasiado rápido, y en el 40% de los casos la estrategia todavía no está alineada con los objetivos y los KPIs del negocio

La inteligencia artificial ocupa un lugar cada vez mayor en los presupuestos, las reuniones de directorio y los planes de transformación. Sin embargo, la decisión de incorporar una nueva tecnología debería estar precedida por una pregunta central: qué problema concreto del negocio se busca resolver.

Así lo plantea Alejandro Sajón, vicepresidente senior de Logicalis para Argentina, Paraguay y Uruguay: "La inversión tecnológica no debería comenzar por una herramienta. Primero es necesario definir la necesidad, establecer un objetivo y determinar cómo se medirán los resultados. Recién entonces corresponde elegir la tecnología adecuada".

Alejandro Sajón, vicepresidente senior de Logicalis
Alejandro Sajón, vicepresidente senior de Logicalis

El diagnóstico se apoya en datos. Según el CIO Report 2026 de Logicalis, el 60% de los líderes de IT consultados en la Argentina considera que la adopción de la IA está avanzando demasiado rápido, mientras que para el 40% la estrategia de IA aún no está totalmente alineada con los objetivos de negocio ni con los KPIs de sus organizaciones.

Beneficios, pero también costos


La IA puede automatizar procesos, reducir tiempos y mejorar la productividad. Pero su implementación también implica costos: suscripciones, procesamiento, servidores, almacenamiento, conectividad y consumo energético. Por eso, señala el informe, el análisis previo debe contemplar tanto los beneficios esperados como los costos directos e indirectos.

Ciberseguridad, talento y regulación: los frenos para avanzar


Antes de incorporar nuevas capacidades, las empresas necesitan una infraestructura segura y datos protegidos. De lo contrario, montan soluciones sobre una base vulnerable y amplían su superficie de exposición. "La ciberseguridad debe ser una condición transversal de cualquier estrategia tecnológica. Cuando un incidente compromete información de clientes, empleados o proveedores, el impacto excede lo técnico: también puede afectar la continuidad operativa y la confianza construida por la organización", explicó Sajón.

El ejecutivo propone medir el riesgo en términos concretos: "Una organización debería preguntarse cuánto perdería si un ataque paralizara sus operaciones durante una semana o un mes. En determinadas actividades, una interrupción de esa magnitud puede comprometer la viabilidad del negocio".

El CIO Report 2026 identifica además las principales barreras para el crecimiento del negocio con IA: el 94% de los encuestados señala la falta de competencias técnicas o talento interno; el 92%, desafíos vinculados a los datos —calidad, silos o brechas de gobernanza—; y el 90%, cuestiones regulatorias o de cumplimiento.

Inversiones con resultados medibles


Una vez protegida la operación, el paso siguiente es identificar tecnologías capaces de generar mejoras económicas y operativas medibles. Las plataformas de colaboración son un ejemplo: integran telefonía, videoconferencias y gestión del trabajo, y permiten traducir conversaciones en simultáneo, generar resúmenes, elaborar planes de acción y hacer seguimiento de tareas. Si una empresa busca reducir un 25% sus gastos de viajes y equipa sus oficinas con estas herramientas, puede comparar los costos antes y después de la implementación.

"No se trata de elegir entre presencialidad y virtualidad, sino de comprender para qué sirve mejor cada formato. Las herramientas digitales pueden resolver distancias y reducir costos, mientras que los encuentros presenciales siguen siendo relevantes para construir relaciones y fortalecer los equipos", sostuvo Sajón.

Para Logicalis, una estrategia tecnológica efectiva no se define por la cantidad de herramientas incorporadas, sino por su capacidad para resolver problemas, reducir riesgos y producir resultados verificables. "La tecnología debe mejorar la forma en que las personas trabajan y se relacionan. Su valor aparece cuando responde a una necesidad concreta del negocio y sus resultados pueden medirse", concluyó el ejecutivo.