Una revolución silenciosa en el mundo IT

Por Marcos Fugulin
Marcos Fugulin, gerente de Marketing de Negocios de Intel para América Latina, señaló que los los cambios de la infraestructura tecnológica muchas veces son sutiles, pero que su impacto en los negocios no puede menospreciarse

El año 2009 no fue de los más fáciles y muchas empresas decidieron postergar su (ya atrasada) renovación de equipos tecnológicos. Otras, con un pensamiento más estratégico, mantuvieron sus planes, ganaron competitividad en un momento crítico y salieron fortalecidas del escenario de crisis y listas para aprovechar las nuevas oportunidades que presentó la recuperación económica. Los líderes del mercado ya han entendido que la inversión en tecnología, cuando se aplica bien, genera retornos extraordinarios en un corto período de tiempo.

Marcos Fugulin, gerente de Marketing de Negocios de Intel para América Latina

Deténgase y piense: ¿cuán importante es la tecnología para su negocio? ¿Cuánto se ven facilitadas sus operaciones cuando transporta al ambiente digital tareas que anteriormente necesitarían ser ejecutadas por las manos de empleados? ¿Cuánto tiempo, dinero y papel ahorra usando la tecnología a su favor?

E indirectamente: ¿cuántas de sus operaciones financieras son ejecutadas por computadoras? ¿Por cuántos sistemas computadorizados pasan sus productos antes de llegar a las manos de sus clientes? ¿Cuántos de sus socios de negocios dependen directamente de la tecnología para atender su demanda? ¿Podemos realmente subestimar el poder que las TICs tienen para transformar los negocios?

Marcos Fugulin trabaja en Intel desde 1999 y tiene experiencia en las áreas de canales y alianzas estratégicas. Actualmente se desempeña como Gerente de Marketing Integrado de Negocios para toda América Latina y su función es definir las estrategias y los mensajes para el mercado corporativo, las actividades en línea, la marca y la comunicación, entre otros. Es Licenciado en Tecnología de la Computación y trabaja en el mercado de tecnología desde 1986.
Tecnología. Innovación. Revolución. En la cabeza que piensa las TICs de forma estratégica, estas palabras se están volviendo sinónimos. Esto ocurre porque éstas evolucionan a pasos agigantados y en diversas direcciones al mismo tiempo. Seguir esta evolución está lejos de ser el más simple de los desafíos. Por este motivo, diversas empresas, desde las grandes hasta las pequeñas, en un breve momento de desatención pierden la competitividad y el posicionamiento en el mercado.

Tradicionalmente se pensaba a las TICs apenas a través del prisma del desempeño: ¿Cuánto más conseguimos producir adoptando las nuevas tecnologías? Sin embargo, los beneficios que las nuevas tecnologías les traen a las empresas hoy en día son mucho más complejos y difíciles de cuantificar. Los cambios son muchas veces sutiles, pero el impacto en los negocios no puede menospreciarse.

Medir y comparar este impacto con la inversión realizada en las soluciones tampoco es una tarea fácil, pues son muchos los puntos a considerar. Las nuevas tecnologías aportan un mayor desempeño a las tareas del día a día y también nos ayudan al abrir las puertas a nuevas formas de trabajo, tales como la virtualización de máquinas y las aplicaciones de computación en nube.

Otro factor altamente importante es el consumo de energía. Una computadora con tres años de uso puede gastar hasta un 90% más de energía que una PC actual con el mismo nivel de desempeño. Multiplique este valor por el tamaño del parque de máquinas de la empresa y los beneficios económicos y sociales se vuelven significativos. La gestión remota también está evolucionando bastante y presenta resultados sólidos en la disminución del tiempo fuera de servicio de las máquinas y en la aplicación de actualizaciones e instalación de nuevas aplicaciones.

Éstos son apenas algunos ejemplos. La verdad es que se está produciendo una verdadera Revolución Silenciosa dentro de los departamentos de IT de las empresas. Los cambios son discretos y sutiles, pero sus efectos y resultados tienen el poder de transformar el día a día, la eficacia de nuestros negocios e incluso el modo de relacionarnos. Es una revolución basada en la inteligencia, en todos los sentidos: en saber identificar todos los puntos en los que la tecnología puede ayudar a sus negocios e invertir con inteligencia y pasión por el futuro.


Más información: www.intel.com.