“No hay inversión de semilla para empresas con proyectos interesantes”
Por Pablo Comuzzi - pabloc@canal-ar.com.ar 27 de Enero de 2010Augusto Chesini creó una compañía dedicada al desarrollo de videojuegos educativos para marketing o capacitaciones. Tienen previsto lanzar un título para la Xbox 360. “Queríamos hacer algo que la gente pudiera aprovechar”, dijo
Augusto Chesini tiene 28 años, está a un paso de recibirse de ingeniero en la Universidad Abierta Interamericana, y junto a su socio, amigo de la facultad y padrino de bodas Javier Lenardón, fundó una compañía que se llama Canned Brains y se dedica al desarrollo de juegos educativos para marketing, capacitación o simulación de procesos. En la jerga, se los conoce como juegos serios. La empresa alcanzó su primera meta –autofinanciarse- y se prepara a dar el gran salto a consolas como la Xbox 360 o PlayStation.

El proyecto nació a principios de 2008, cuando los jóvenes emprendedores empezaron a trabajar en los primeros títulos. Hicieron algunas pruebas y muestras, confeccionaron un catálogo, el sitio Web y la imagen de la marca. “Nuestro objetivo fue empezar desde Argentina, para después competir en el exterior”, explicó Chesini a Canal AR. Surgieron algunas propuestas, “y gracias al boca en boca”, terminaron teniendo como clientes a jugadores de renombre como Telecom-Personal, Cartoon Network o BlackBerry.
Sin embargo, todavía no estaban compenetrados al 100% con el concepto de juegos serios. El punto de inflexión fue un viaje que realizaron en 2009 a la Game Developers Conference de San Francisco, como parte de una misión comercial del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Fueron para ver cuáles eran las tendencias a nivel mundial, y si había algo que podían hacer ellos.
La excursión dio sus frutos. Según Chesini, se encontraron con la veta de los juegos serios, algo que podían desarrollar y explotar en base a los conocimientos que tenían. “Es un negocio que funciona en muchas partes, y vimos que en Argentina y Latinoamérica no había empresas que se dedicaran a eso”.
Al volver al país, lo primero que hicieron fue establecer una metodología de trabajo. No se ataron a una oficina física, y en su lugar, se inclinaron por un modelo a distancia. “Lo que pasa es que la gente capacitada en videojuegos, en general, estudia a la mañana. Entonces, no puede conseguir un trabajo normal, de 9 a 18 horas”, dijo el ejecutivo. Otro punto en el que pusieron foco fue en la capacitación en distintos motores y herramientas. “Nos pasó de hacer juegos para Facebook, la Web y celulares, por lo que no podemos atarnos a una tecnología”.
Una meta cumplida
Como otros emprendedores, los primeros contactos de Chesini con la informática fueron a través de los videojuegos de la computadora. En consecuencia, su sueño era dedicarse al desarrollo de esa clase de contenidos. No obstante, con el tiempo el camino presentó algunos obstáculos. “Uno se lo olvida porque se pone más responsable y serio, por motivos económicos, pero con Javier decidimos que si queríamos hacer las cosas bien, se tenía que condecir con nuestra vocación”.
“Queríamos hacer algo que la gente pudiera aprovechar, presentar a su familia, que les sirviera y pudiera usarlo. No nos convencía dedicarnos a hacer software administrativo”, agregó. Desde principios de 2009, Canned Brains no sólo sumó más clientes e incursionó en nuevas plataformas, sino que también agrandó su estructura. Hoy en día, la empresa está conformada por un equipo de 10 personas, incluyendo sonidistas, músicos, diseñadores, artistas y programadores.
| Modelo de negocios La empresa desarrolla videojuegos educativos para edad escolar, que se distribuyen en librerías, revisterías y jugueterías; para consolas, que funcionan de modo similar a los celulares: la gente lo baja de Internet, y por cada descarga, el responsable del mismo obtiene un ingreso; y también trabaja en títulos para el ámbito gubernamental. |
-Con chicos de la facultad, hace unos años en Rosario creamos una empresa de desarrollo de software (llamada Nimbo). Esa experiencia, ya sea lo bueno y lo malo, me sirvió para tener herramientas para llevar adelante otro emprendimiento.
- Cuando se expandió el número de miembros de la empresa, ¿qué profesionales encontraron para sumar?
- Algo que caracteriza a Argentina es el horario, el cambio monetario y la calidad de los recursos humanos. Hay muy buenas universidades, pero además tenemos la posibilidad de resolver cosas con recursos mínimos. El famoso atado con alambre. Se valora mucho la creatividad y capacidad que tenemos para resolver problemas.
- ¿Qué panorama se les presentó al buscar financiamiento para un proyecto de desarrollo de software?
- El software, y sobre todo las industrias creativas, tuvieron un muy buen impulso desde la asunción de (Mauricio) Macri. Pero como en cualquier tipo de empresa, lo complicado es el inicio. No hay inversión de semilla para empresas que estén naciendo con proyectos interesantes. Es casi imposible conseguir inversores. Capaz muchas ideas interesantes se quedan en el camino porque aguantar un año, 18 meses o dos años trabajando gratis es complicado, sobre todo en una economía como la de Argentina.
Para fines de 2009, la empresa fue una de las ganadoras de Buenos Aires Emprende, y accedió a un subsidio de 17.000 pesos que les servirá para invertir en prototipos y abarcar una gama de productos más amplia. Actualmente está terminando un juego educativo para la Xbox 360 y planea desarrollar otro más. Un aspecto al que le prestaron mucha atención fue la propiedad intelectual de los personajes, audio, arte y programación, lo cual les permitirá dar el salto a esa y otras consolas. Chesini expresó que “las empresas que necesitan de este tipo de capacitaciones están muy centrados en Web y PC, pero cuando vean que también se puede aplicar a celulares y otros equipos se abrirá el abanico”.
Más información: www.cannedbrains.com.












