Las compañías de tecnología orientada al consumo no se detienen en su afán de conquistar a la atención de las personas a través de la publicidad, aunque el éxito no se le asegura a ninguna. Con motivo del lanzamiento de su iPhone 4, Apple apostó por acercarse a las emociones de sus usuarios mediante cuatro comerciales que destacan la aplicación de videochat FaceTime.
En esta ocasión, la firma presidida por Steve Jobs, no fue contra su eterno rival Microsoft, sino que buscó llegar a los acontecimientos cotidianos de las personas, mostrando a la última versión de su smartphone como un dispositivo que permite que las conversaciones telefónicas sean lo más cercano a las presenciales.
La timidez de un corte de pelo, pasando por tener frenos en los dientes y no querer reírse, conocer a un nieto y enterarse de que la paternidad está cerca, fueron los temas elegidos por la compañía de la manzana para la serie de anuncios que pueden verse al final de este artículo.
No todos ganan. Sin poder recuperarse de la mala imagen que le dejó la campaña Mac vs. PC, Microsoft recurrió en su momento al cómico Jerry Seinfeld (ver nota), quién se mostró en varios spots junto a Bill Gates, sin mostrar ningún producto específico. Aún cuando el vicepresidente del grupo central de Marketing del gigante del software, Mich Mathews, afirmó que la campaña había completado su etapa, los medios y el público no dejaron de lado sus críticas hacia las producciones televisivas de la compañía, que tras dos semanas en el aire, dejó de transmitirse.