El green IT, una cuestión de marketing en Argentina
Por Pablo Comuzzi - pabloc@canal-ar.com.ar 20 de Enero de 2011José Dell’Acqua, director ejecutivo de Usuaria, consideró que el compromiso de los gobiernos y compañías con el medio ambiente es bajo. Lamentó que no prosperó el proyecto para tratar residuos electrónicos de Daniel Filmus, y sostuvo que hay mucho lobby en contra de estas propuestas
Desde hace algunos años que las empresas sumaron a su discurso corporativo, basado en eficiencia y ahorro de costos, la cuestión de la tecnología amigable con el medio ambiente. E incluso en el ámbito gubernamental ganó peso el cuidado ecológico y el debido procesamiento de los materiales tóxicos que contienen los dispositivos informáticos. No obstante, para Juan José Dell’Acqua, director ejecutivo de Usuaria, ONG que promueve el uso adecuado de las TICs en Argentina, por el momento las palabras son justamente eso, sólo palabras.

El ejecutivo tuvo oportunidad de ver por sí mismo cómo evolucionó esta problemática en el país durante las distintas ediciones AmbienTIC, el congreso internacional de Medio Ambiente y Tecnología que la Organización No Gubernamental celebra desde 2009. En base a esas experiencias, no dudó en afirmar a Canal AR que “falta mucho”, y que es imprescindible el compromiso real de las autoridades gubernamentales, empresas y firmas proveedoras, siendo estas últimas las de peores resultados.
En relación a las instituciones privadas, destacó que recién en 2010 escucharon de tres o cuatro proyectos, de compañías grandes, que dentro de la compra y renovación del parque informático incluyeron el proceso de reciclaje según las normas internacionales. Si bien sostuvo que representa un paso importante, ya que el año anterior les costó encontrar casos comprobables, se lamentó de que sean tan pocos. “Estamos hablando de organizaciones que facturan más de 100 millones de pesos. En el país hay casi mil que entran en esa categoría”, disparó.
La otra pata que falta, el Gobierno, que incluye tanto al de la nación como provinciales y municipales, empezó a dar algunas señales de vida en cuanto a proceso de compras sustentables, donde el reciclaje es una de las cuestiones pendientes a resolver. “Vamos a ver qué pasa en un año electoral”, dijo con cierto escepticismo el director Ejecutivo de Usuaria.
- ¿Qué opina de que en 2010 perdió estado parlamentario el proyecto de Ley para tratar los residuos electrónicos que presentó el senador Daniel Filmus?
- Es tristísimo. Era un proyecto justo, noble, muy bien armado. Incluso desde el comité académico de Usuaria, lo habíamos apoyado. No entendí bien porque se cayó, qué pasó ahí.
- ¿Qué hubiera pasado si la propuesta hubiera contado con el respaldo del Congreso?
-Si se reglamentaba con firmeza y severidad, porque en el tema de medio ambiente no hay grises, habría generado un costo importante en los procesos de las organizaciones y gobiernos municipales. Por eso, cada vez que hay que hacer una ley que implica acondicionar las normas y procedimientos, hay un lobby en contra para que no salga. Eso es clarísimo. En los últimos seis años, las iniciativas que salen de Medio Ambiente o se caen, congelan, tardan, o se prioriza tratar el cambio de nombre de una plaza.
- ¿Cómo ve que se están trabajando los gobiernos de los grandes centros urbanos?
- Hay iniciativas, pero son aisladas. Queda bien en un plan de Gobierno poner en el último ítem algo de medio ambiente. Pero a la hora de invertir la guita que hace falta para las campañas de concientización, que no son baratas, quedan rezagadas. Terminan reducidas a una cuestión de imagen.
Dell’Acqua trazó una línea muy estrecha entre la legislación ambiental y la financiera, y puso como ejemplo lo que sucedió en Estados Unidos con la ley de Sarbanes-Oxley, que obligó al sector privado a poner en regla los controles de seguridad y auditoría de los estados contables, bajo la amenaza de multas y la posibilidad de ir a prisión. A su entender, en el plano del Green IT las reacciones serían similares: en un principio se opondrían a las nuevas normas, pero después se pondrían en regla. “Todos son buenos, pero si los controlamos son mejores, decía Juan Domingo Perón”, sostuvo.
- ¿Por lo que dice, es más que claro que no se puede dejar en manos de las compañías este tipo de procesos?
- Definitivamente no. En la agenda del CEO de una empresa encontramos su preocupación por dónde se gana dinero, reajustes, reducción de costos, y a lo último el medio ambiente. Siempre se cae de la agenda. Cuando se habla de green, a todos les parece bárbaro, pero cuando vas a casos concretos no existe. Si no lo reglamentás, si no se hace algo con consenso judicial, con ciertas multas y penas, no va a funcionar.
A un clic de distancia
Si se busca en Google Reduccion de consumo, aparecen más de 9,7 millones de páginas con consejos útiles para ahorrar agua, combustible, papel, o bajar el consumo eléctrico en el hogar, empresas o centros de datos. “En definitiva, es una cuestión de hábitos, como empezar a comprar lamparitas LED, aunque cuesten tres veces más que las comunes. Hay que meterse en la cabeza que dura más tiempo y gasta menos energía. Es algo probado. O apagar las luces cuando uno se va de casa, o no imprimir tanto”, concluyó Dell´Acqua.
Más información: www.usuaria.org.ar.












