Berlusconi quedó en la mira de los hackers

El portal del gobierno italiano fue atacado por piratas informáticos que se oponen al primer ministro, y optaron por esa metodología para protestar por la reducción de la libertad en los medios. Hace unas semanas el presidente francés, Nicolas Sarkozy, tuvo problemas con su página en Facebook

Durante un breve lapso de tiempo, ayer no se pudo acceder al sitio Web del gobierno italiano, que fue atacado por hackers que se oponen al primer ministro Silvio Berlusconi, y que eligieron esa vía para protestar contra la reducción de la libertad de los medios en ese país.

Los piratas informáticos se bautizaron como Anónimo Italia y criticaron varias de las políticas impulsadas por la actual administración. Asimismo, sostuvieron que sus acciones respondieron a un cable de la embajada estadounidense en Roma, filtrado por WikiLeaks.

En el documento, diplomáticos norteamericanos describían la nueva ley de medios italiana como “preocupante” y “escrita para dar al Gobierno margen de maniobra suficiente para bloquear o censurar cualquier contenido de Internet”.

"El proyecto también parece favorecer el servicio de televisión Mediaset del primer ministro Berlusconi, mientras perjudica a Sky, uno de sus principales competidores", sostenía el texto. El fundador del portal, Julian Assange, dijo en una entrevista que en las próximas semanas publicarán nuevos y sensibles documentos sobre la administración del actual primer ministro.

No está solo

Hace unas semanas atrás, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, también fue blanco de piratas informáticos que hackearon durante dos horas su cuenta en Facebook, donde publicaron un mensaje en el que el mandatario anunciaba que no se presentaría en las elecciones de 2012, “teniendo en cuenta las circunstancias excepcionales que conoce nuestro país”.

Los hackers enviaron después a sus seguidores a otro sitio Web en el que los invitaban a una fiesta de despedida del jefe de Estado organizada el 6 de mayo de 2012 frente al restaurante parisiense Fouquet’s, el mismo lugar en el que el mandatario celebró su victoria en 2007.