Review de Bulletstorm
Por Damian Silberstein 10 de Marzo de 2011Para Alkon, el game cuenta una historia muy simple, pero divertida. A su vez, incluyen un amplio repertorio de armas, desde una ametralladora, taladro, lanza granadas y un rifle de francotirador. Las contras son la limitación en opciones de juego y que por momentos se torna repetitivo
Traer algo completamente renovado al estancado mundo de los FPS, eso era lo que proponía Bulletstorm, el nuevo juego de People Can Fly (creadores de Pankiller). El resultado es un título con muchos altibajos, pero con algunos elementos muy destacados.
Historia, parodia o lo que sea
Bulletstorm se sitúa en el siglo 26 y nos pone en los zapatos de Grayson (Gray) Hunt, un ex soldado de elite devenido en pirata espacial, luego de haber sido traicionado por su superior, el general Sarrano. Tras perseguir a Sarrano por toda la galaxia, y cruenta batalla espacial de por medio, las naves del protagonista y su ex jefe caen en el planeta Stygia, un extraño paraje vacacional repleto de salvajes pobladores. Es en los extraños parajes del lugar donde Gray buscará saciar su sed de venganza, pero claro, antes tendrá que enfrentarse a los no tan amigables lugareños.

El argumento del juego es una muestra clara de la idea primordial de este título: mostrar algo diferente. En algún punto lo consigue, gracias a una historia que si bien es sumamente sencilla está muy bien contada, sobre todo gracias a personajes muy graciosos como Ishi, nuestro compañero durante toda la aventura, un cyborg con un chip en mal funcionamiento que alterna entre su lado humano y su parte robot, robándonos una sonrisa en distintos momentos del juego. Desafortunadamente no podemos decir lo mismo del protagonista, quien aunque logra ponerse en el papel de versión paródica de cualquier estrella de juegos similares no consigue transmitir demasiada personalidad. Se trata de un primo lejano de Duke Nukem muy introvertido y no tan “goma”.
En definitiva, Bulletstorm no encuentra un punto alto en su historia, pero si ayuda como sostén de su principal fuerte, la jugabildad.

Mata con ¿habilidad?
Kill with Skill (mata con habilidad, o algo así), eso es lo que planteaba el juego en su extensa, y muy bien lograda por cierto, campaña publicitaria. El concepto “habilidad” se traduce en los denominados “skill shots”, un sistema de puntaje que nos premia por las formas más imaginativas con las que eliminamos enemigos. La manera con la que podemos obtener estos puntos son muy variadas, y todas ridículamente violentas.

Las principales herramientas que contamos para hacer este trabajo son, por un lado, un látigo eléctrico, con el que podemos arrastrar al blanco que apuntemos hacia nuestra posición. También podemos aplicar una patada frontal para empujarlos. Haciendo una acción o la otra, activamos un modo tipo bullet time, mediante el cual se ralentiza el movimiento del enemigo afectado. Es ahí cuando podemos aplicar cualquiera de nuestras armas y rematarlo como más nos guste.
Las formas de ejecución son variadísimas, como por ejemplo empujar a un enemigo hacia una pared de pinches o una cerca electrificada, elementos que convenientemente encontramos muy a menudo a lo largo del juego. Otras requieren una prestación especial con cada arma, como realizar disparos en la cabeza, en las “partes nobles”, o en el trasero de cada enemigo que tengamos en la mira. Este puntaje luego se puede invertir en munición y en la activación de distintos updates para nuestro arsenal, que dicho sea de paso es muy variado.

El repertorio de armas va desde una ametralladora hasta un taladro pasando por un lanza granadas y un rifle de francotirador, todas con ataques alternativos y distintas capacidades destructivas, lo que hace enorme la cantidad de maneras que podemos efectuar para sumar puntos. Es innegable que realizar este tipo de matanzas es realmente muy divertido, sobre todo cuando logramos realizar combos que acumulen mucho puntaje. Por otro lado, si nos quedamos sin inspiración sobre qué skill shot nuevo realizar podemos chequear la enorme lista que nos presenta el menú del juego y desafiarnos a hacerlas. Aunque la inclusión de esta modalidad de juego es lo que hace que Bulletstorm se destaque por encima de cualquier FPS genérico también le juega en contra. Por un lado, si bien a lo largo del juego encontramos escenas especiales como una en la que controlamos a un monstruo robótico simil Gozillla destruyendo todo lo que encuentra a su paso, la modalidad principal del título es matar a todos los enemigos que encontremos en pantalla, de las formas más variadas posibles, para pasar a un nivel exactamente igual. De de esta manera, la aventura se torna un poco repetitiva. Para empeorar aún más las cosas, los niveles son demasiados lineales con lo cual nos podría dar la sensación que estamos jugando a un Rail Shooter de los arcades.

Otro punto negativo es el sistema de apuntado, no es tan preciso como en otros juegos del género, lo que se traduce en que muchos skill shots demasiado específicos de realizar sean muy complicados de concretar. Desde ya que estamos hablando de algo que no tira el juego tan para atrás como lo anteriormente mencionado, pero sin lugar a dudas por momentos se nota que esta mecánica de juego requería un poco más de pulido por parte de los desarrolladores.
Lloviznosas modalidades de juego
Bullestorm se siente un poco flaco en cuando a sus modos de competencia. En primer lugar encontramos la campaña principal, que se divide en siete capítulos, algo que puede finalizarse en unas 8-10 horas de juego, algo razonable para un juego de este tipo. Por fuera de eso se presenta el modo Echoes, en el que debemos cumplir una determinada cantidad de skill shots predeterminados en una serie de escenarios extraídos de la opción anterior. No es algo para volverse loco pero puede llegar a resultar divertido.

Del lado del multiplayer sólo encontramos algunas modalidades de combate por equipos en un puñado de mapas, también sacadas de la campaña. Este es claramente el componente más flojo del juego, ya que carece de variedad y de una real substancia para que cualquier jugador abandone partidas interminables de Call of Duty Black Ops o Halo: Reach por esto. Así que si tenían ganas de jugar a este juego con amigos vayan cambiando de idea.
Una perfecta tormenta de balas

Los videos promocionales del título no mentían cuando mostraban su calidad gráfica.Bulletstorm es de eso juegos que logran hacernos explotar las retinas por la gran cantidad de detalle que vemos en todo momento en pantalla, exprimendo el cada vez más versátil Unreal Engine. Ya sea la extrema (aunque muy graciosa) violencia con la que ejecutamos cada enemigo, como la lluvia de disparos, todo luce genial en todo momento. El detalle de los personajes no es quizá el mejor, Gray y compañía abusaron de los anabólicos aparentemente, pero eso no afecta para nada el ritmo que propone este FPS desde su apartado técnico.

Si es para mencionar el hecho de que, en algunos casos específicos, la IA de los enemigos es extremadamente lineal, ya que muchos de ellos corren como kamikazes hacia nuestra posición, u se quedan parados en medio del fuego cruzado, como esperando con los brazos abiertos a que los agujeremos a balazos. Por otro lado, como era lógico de esperar, la versión PC logra un mejor rendimiento gráfico, sobre todo en la presentación de texturas. Por el contrario, las entregas Xbox 360 y PS3 no presentan tanto detalle y, para colmo, nos someten a tiempos de carga bastante extensos cada vez que reiniciamos una partida.
Resumiendo

Así como le sucede a muchas franquicias nuevas, Bulletstorm se siente un poco desbalanceado. Las mecánicas de juego son realmente divertidas y su argumento hace que su camapaña principal sea realmente llevadera y entretenida. Pero, el título peca un poco demás en repetir esa modalidad de juego por la que tanto se promocionó. Y definitivamente no es recomendable por su apartado mutijugador. Ahora, si estaban esperando un FPS novedoso esta es una apuesta segura, y calma un poco las ansias hasta el lanzamiento de Portal 2.
Puntaje: 70/100
Lo bueno: Muy divertida jugabilidad, historia simple pero divertida.
Lo malo: Limitado en opciones de juego y en variantes importantes por fuera de su mecánica de juego principal. Por momentos se torna repetitivo.

Más información: www.alkon.org.













