Votar desde el celular es una posibilidad cada vez más real

El uso de software con código abierto es la solución para implementar en Chile sistemas electrónicos de sufragio y escrutinio de los votos en los procesos electorales.

Se aproxima la segunda vuelta electoral y, nuevamente, el tema del voto electrónico cobra relevancia, especialmente considerando que el factor climático en verano influye sobre los electores en los tiempos de espera, así como se ahorraría en material y capital humano (vocales y apoderados de mesa). Por eso, el poder sufragar desde el teléfono móvil sería un gran avance y un desafío para futuros procesos eleccionarios.

Mauricio Solar, Director del Centro de Gobierno Electrónico de la Universidad Técnica Federico Santa María, plantea que la tendencia mundial apunta hacia el uso de las Tecnología de la Información (TI) en algunas etapas del proceso o en el proceso completo.

Y sostiene que el uso de software de código abierto en todas las etapas involucradas en un proceso electoral es la solución a (casi) todos los problemas que generan desconfianza en el uso de las TI, dado que se sabría qué es lo que está realizando la máquina en cada momento”, afirma.

Implementación gradual

Mauricio Solar puntualiza que existen diversas modalidades de voto electrónico, e incluso el proceso mismo se puede y debe dividir en diferentes etapas.

Incluso dice que una visión más futurista, es el sufragio a distancia a través de otros medios electrónicos.

“La modalidad a distancia requerirá que en el futuro se pueda identificar y autentificar al elector al otro lado del celular. Los dispositivos móviles casi todos disponen de cámaras fotográficas, lo que permitirá a través de una aplicación de reconocimiento facial de imágenes, legitimar al elector, o bien, contarán con dispositivos biométricos para autentificar sus huellas digitales, etc”, destaca.

Y dice que la lista de ventajas es extensa: el proceso eleccionario se hace más rápido, se reduce la posibilidad del error humano en los recuentos, permite la votación de personas analfabetas o con algún tipo de discapacidad física, se ahorra el gasto que significa imprimir la cédula de votación, evitando la dificultad y la complicación en la confección de la cédula en elecciones municipales, donde hay que imprimir más de 700 tipos de votos distintos, el enorme tamaño de la cédula y lo poco clara debido a la gran cantidad de candidatos a concejal.

“En modalidad a distancia, se prescinde de los locales de votación, de los vocales de mesa (cuesta encontrar gente dispuesta a ser vocal), lo que significa un ahorro en esfuerzo y dinero para el Estado, se extiende el sufragio a quienes no puedan o no desean por imposibilidad física o geográfica ir a un local de votación, etc”, explica el docente.

Y agrega que en Chile, el Congreso Nacional tiene archivado desde diciembre de 1996 el “Proyecto de ley que establece el voto electrónico en las elecciones populares y eventos plebiscitarios” que permite al Servicio Electoral incorporar la votación electrónica.

“Todos estos años podrían haberse aprovechado para realizar investigaciones al respecto e implementar algunos planes pilotos que ayuden a tomar una decisión basada en pruebas confiables para automatizar algunas etapas del proceso eleccionario en forma paulatina con todos los beneficios que ello involucra”, reflexiona Mauricio Solar.



Más información: www.usm.cl.