El valor de la continuidad operativa ante una contingencia
22 de Abril de 2010Gabriel Severino, de Crystalis Consulting, dice que cada compañía debe analizar el efecto de una falla en sus Data Center.
Cuando la tecnología es el gran factor que sustenta la continuidad operativa de todo negocio, otorgando eficiencia y seguridad en los procesos, y en especial, es la plataforma que permite seguir respondiendo con éxito a los clientes, sin duda las expectativas y exigencias frente a situaciones extremas aumentan de forma considerable.

Esta capacidad de respuesta de los Data Center fue puesta a prueba con el terremoto ocurrido el pasado 27 de febrero en Chile.
Para algunos esta emergencia ha significado una situación crítica donde por problemas de tecnología han sido incapaces de operar, con un consecuente efecto tanto económico como en imagen.
Según explica Gabriel Severino, gerente general de Solubyte de grupo Crystalis Consulting, “los Data Center, como cualquier infraestructura, están afectos a fallas por varios motivos como: error de cálculo, mal estudio de suelos, cumplimiento parcial de normas de construcción, falta de equipamientos específico (antisísmico), incumplimiento de procesos o errores humanos”.
Ejemplos de los daños son: un banco sin operar por internet dos días, una empresa sin poder despachar sus repartos o realizar seguimiento a los mismos, perder el control del límite de crédito a los clientes, entre otros.
Factores claves
Por eso, las empresas deben tener presente que de haber una falla en cualquiera de sus áreas es un costo y frente a esto cada compañía debe analizar el efecto que significa que sus sistemas informáticos se vean afectados y en base a ello, prevenir ante una contingencia.
Mundialmente, explica Gabriel Severino, “existen normas y mejores prácticas para mantener los niveles de servicio de los procesos tecnológicos, el riesgo de no contratar un sistema redundante debe ser evaluado y considerado en cada caso”.
“Por ejemplo, para una empresa que evalúe seriamente la dependencia de su sistema productivo de la informática, está obligada a procesar en más de un centro de cómputo, ya sea activo-pasivo o activo-activo. Obviamente, esos centros de cómputo al menos deben estar separados 10 km. como mínimo y no tener proveedores comunes”, añade.
Para un adecuado funcionamiento del hardware existen condiciones de clima, energía, conectividad, seguridad anti-sismo, anti-robo, anti-incendio, con estrictas normas de operación, un procedimiento para soporte entre muchas cosas más, por eso se justifica la existencia de expertos.
Asimismo recomienda que “si se necesita asegurar la disponibilidad de un sistema, es altamente conveniente externalizarla con un Data Center para concentrar las capacidades de las empresas al servicio del negocio, no al día a día de una infraestructura compleja y costosa que difícilmente tendrá las economías de escala requeridas”.
Más información: www.crystalisconsulting.com .













