Tras denuncia de AMD, allanan oficinas de Intel en UE
13 de Julio de 2005AMD volvió a golpear a Intel, pero esta vez no en Estados Unidos, sino en la Unión Europea donde tras sus reiteradas denuncias inspectores de la Comisión Europea (CE) (entidad que lucha contra el monopolio) allanó las oficinas del gigante de los procesadores en busca de pruebas de su actividad delictiva. La compañía que fabrica el Athlon 64 arrojó el primer golpe bajo el pasado 28 de junio cuando denunció a Intel por prácticas monopólicas en el distrito de Delaware, EE.UU
AMD logró volver a golpear a Intel, pero esta vez no en Estados Unidos, sino en la Unión Europea donde tras sus reiteradas denuncias, inspectores de la Comisión Europea (CE) (entidad que lucha contra el monopolio) allanaron las oficinas del gigante de los procesadores. La compañía que fabrica el Athlon 64 arrojó el primer golpe bajo el pasado 28 de junio cuando denunció a Intel por prácticas monopólicas en el distrito de Delaware, EE.UU.
Los oficiales de la CE irrumpieron ayer en diversas sedes de Intel y de fabricantes de computadoras de ocho países de la Unión Europea con el objetivo de encontrar pruebas sobre la acusación de abuso de posición dominante que pesa sobre la marca que fabrica Pentium.
Según la denuncia hecha por AMD, Intel podría estar abusando de su posición dominante en el mercado de los microprocesadores donde posee un market share cercano al 85 por ciento. De esta forma estaría obligando a los fabricantes de PCs a utilizar sus productos mediante técnicas comerciales contrarias a la leal competencia.
Esta tipo prácticas que consiste en allanar sin previo aviso las oficinas de una empresa acusada de algún delito es habitual en los servicios de Competencia de la CE ya que es considerada la única forma de obtener pruebas de que se están desarrollando prácticas comerciales no permitidas en la UE.
Entre esas prácticas "desleales" se inscribe la de ofrecer descuentos a los fabricantes para que utilicen el producto propio y se los seduce sutilmente a no optar por otra compañía productora de microprocesadores como AMD, por ejemplo. Son medidas "coercitivas", según las calificaron voceros de esta última comopañía, que ha presentado denuncias parecidas este mismo mes en Japón.
Este tipo de inspecciones de la Comisión Europea se hacen habitualmente con la ayuda de agentes de los países involucrados. En este caso fue una "inspección salvaje" en busca de pruebas tras una investigación que ya se inició en Europa en el año 2001 y que, como explica uno de los directivos de AMD en Bruselas, Jens Drews, contó también con 11 escritos remitidos el verano pasado a la Comisión por parte de diversos fabricantes de ordenadores quejándose de las prácticas de Intel Corporation.
Más información: www.intel.com.













