Escepticismo, empate y victoria en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información

Por Marcos Cicchirillo, periodista
Para los argentinos que asistieron a la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, hay tres formas de definir los sucedido en Túnez: escepticismo, empate y victoria, según corresponda el área de representación. Por el lado internacional, lo que más sobresalió fue la exposición de la Unión Internacional de Telecomunicaciones cuya preocupación principal puede expresarse así: ¿cómo lograr ampliar la frontera de negocios? A continuación, Canal AR presenta un balance sobre el encuentro que reflexionó sobre el futuro de la sociedad

Dependiendo del cristal con que se mire, lo que sucedió en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, que se realizó en Túnez, arrojará distintas conclusiones. Para los gobiernos, entre ellos el argentino, el resultado de las negociaciones sobre la gobernanza de Internet fue un empate, ya que esgrimen que haber alcanzado que Estados Unidos no rompiera lanzas y aceptara discutir a partir de ahora las reglas de juego de la red es importante. De todas maneras reconocen que el país del Norte logró seguir conduciendo el aparato ejecutivo en la asignación de números y nombres en la ICANN, dado que el Foro mundial que se deberá crear en 2006 no incidirá sobre las cuestiones operativas sino políticas.

Es en este punto donde varios países se mostraron escépticos sobre la instrumentación del acuerdo alcanzado en los diversos mecanismos a implementar de aquí al 2007. En la Cancillería argentina especulan que la propia evolución de las nuevas tecnologías haga que muchos de los aspectos puestos en el documento final queden en papel mojado en el mediano plazo. En cambio, para la mayoría de las organizaciones no gubernamentales que formaron parte de la sociedad civil durante todo el proceso de la Cumbre, el empate tuvo sabor a victoria, dado que hasta aquí Estados Unidos ni siquiera quería debatir el tema (ver el documento final de la cumbre aquí).

Chicos, pero negocios al fin

En tanto, en el sector privado triunfó el pragmatismo. Muchos de los empresarios y ejecutivos consultados en el evento dejaban en claro que para ellos lo más importante estaba en la exposición que realizó la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que fue el principal de los más de 250 eventos paralelos a la cumbre. Allí se pudo ver el viraje que están adoptando las principales compañías relacionadas con las telecomunicaciones y la informática sobre la concepción del desarrollo y utilización de las tecnologías, en particular hacia los países del Tercer Mundo.

Con los mercados e infraestructura de los países ricos ya desarrollados, las preguntas que se plantearon desde hace algunos años en el seno del sector de las telecomunicaciones era cómo lograr ampliar la frontera de negocios, aunque sean marginales, en países con altos niveles de pobreza y, en muchos casos con baja densidad de población y dispersos en grandes extensiones geográficas.

Frente a este diagnóstico, las grandes compañías del sector se dieron cuenta que la fórmula implementada en materia de infraestructura y desarrollos de punta en las últimas décadas en los países centrales eran económicamente inviables en África, América Latina y en gran parte de Asia. Así es que durante la exposición, que tuvo como slogan Conectar al mundo, muchas empresas mostraron lo que se pretende implementar en esos países. La fórmula elegida para dar conectividad en los países en vías de desarrollo pasa por las redes inalámbricas -para las zonas alejadas y con baja densidad poblacional-, que requieren de inversiones muy inferiores al cableado de fibra óptica; y telecentros para zonas densamente pobladas.

Un ejemplo de esto es la nueva versión del microchip que Intel presentó para el desarrollo de Wimax, que en lugar de utilizar bandas de frecuencias cada vez más altas, logra reaprovechar los mismos canales que ya fueron asignados a la televisión inalámbrica paga (UHF). Lo ven como la oportunidad de desarrollar en un futuro muy cercano y con bajo costo el servicio conocido como Triple Play (televisión, Internet y telefonía) en un radio de hasta 70 kilómetros.

Esta novedad, sumada a propuestas satelitales de costos más accesibles que se vieron en la muestra, alentaron entre los empresarios y desarrolladores de software y hardware grandes expectativas para dar acceso en zonas rurales con escasa población.

Es aquí donde también encajan emprendimientos como el presentado por el gurú de tecnologías de la información del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), Nicholas Negroponte, para brindar conectividad a los chicos en los países en vías de desarrollo a través de una laptop a sólo 100 dólares.

Por eso, en la exposición de la UIT, los desarrollos y aplicaciones agrícolas tuvieron una fuerte presencia y se vio una gran avidez por productos y de oferta de financiamiento para proyectos en este campo.


Más información: www.wsis.org.