Nuevas oportunidades para la industria discográfica argentina a partir de Internet

Por Nayla Simone
Canal AR entrevistó a Gabriel Salcedo, director ejecutivo de la Cámara argentina de productores de fonogramas y videogramas (CAPIF). Conozca cuál es el panorama que se plantea en torno al nuevo paradigma de negocios que se abre en relación a la inclusión de Internet en el modelo de comercialización de música a través de la red de redes.

Una de las principales enemigas de la industria discográfica era la Red de redes: Internet. Con el paso de los años, y el nacimiento de los portales de venta de tracks “a la carta” la situación se fue revirtiendo: el negocio crece cada vez más día a día. Canal AR entrevistó a Gabriel Salcedo, director ejecutivo de la Cámara argentina de productores de fonogramas y videogramas (CAPIF), quien brindó un panorama acerca del nuevo paradigma de negocios que se abre en Argentina en relación a la inclusión de Internet en el modelo de comercialización de música.

- ¿Qué ocurre con la revolución y el cambio de paradigma que se está viviendo en torno a la comercialización de música a través de Internet?-

- Internet abre una enorme cantidad de nuevas oportunidad para seguir haciendo música todos los días y seguir abriendo nuevas posibilidades que accedan a más públicos. Por ende, cambia sólo una parte que tiene que ver con la forma en que llega la música a la gente. El problema es que si bien es un acceso muy difundido, es relativamente restringido, pero año tras año crece. La unidad de venta pasa a ser el track, y tal vez, lo que se puede discutir es la desaparición de todo el concepto del arte de tapa, pero eso hace que el foco se ponga únicamente en el origen de todo esto, en la música misma. Además, de esta manera, cada vez más distribuidores y más artistas van a poder desarrollar sus propias distribuciones en línea. Insisto, lo que cambia es el modo de llegar. De todas maneras, en Argentina todavía se siguen vendiendo CDs de igual manera.

Según explicó Salcedo, los jugadores actuales en Argentina son 3: Zapmusica.com, el sitio de Fibertel que es abierto a todo usuario, Ubbi música y 10musica.com. A través de estas tiendas, accediendo a los nuevos y viejos catálogos, se compra track por track a un precio de $3.50 aproximadamente, o si no, el disco completo. “En Argentina es nuevo y si bien las cifras aun no son altas, tampoco son despreciables. Hace 3 años no se vendía ni un track por Internet. Hoy la venta de CDs decrece un 6% y los números globales muestran un nuevo formato de acceso en crecimiento con el concepto de lo portable como fundamento”, dice.

- ¿Qué piensa CAPIF sobre este nuevo modelo de negocios?

- Creemos que es un cambio positivo definitivo. Esta industria, históricamente estuvo muy cerca de la vanguardia de la tecnología. El CD, por ejemplo, nació como invento para la industria discográfica, después se amplió su uso. Pero la tecnología es esencial para nuestro negocio. El tránsito por Internet que genera la música es uno de los más importantes, por lo que significa una enorme oportunidad de los consumidores de llegar más lejos y de los artistas también. Que hoy domine la piratería, no significa que el negocio no vaya a prosperar más aun, las perspectivas son enormes.

- ¿Qué cambios culturales conlleva?-

- Se empieza a ver la aceptación que tiene a nivel mundial, y notamos un síntoma de aceptación en Argentina. Las migraciones tecnológicas han sucedido más de una vez y dieron enormes alegrías al negocio y a la creación de mayores de catálogos. Las nuevas tecnologías abren nuevas posibilidades. La gente va a acceder a mayores posibilidades, con más facilidad de acceso, se van a encontrar rarezas.

- ¿Qué opina del debate europeo en primer lugar en torno a la legalización del los programas peer to peer y la licencia global y ahora en relación al DRM y al canon a los CDs vírgenes y a la copia privada?

- Cada sitio tiene su propia política con respecto a Digital Rights Management (DRM). La piratería es un problema grave en Internet. El principal problema es que la gente se cree con derecho de compartir las creaciones ajenas. Las leyes ponen un limite para la utilización de las obras ajenas. Creo que falta educación respecto a la Ley de propiedad intelectual. Es necesario poner un límite y esa es una de las funciones que tiene CAPIF. De hecho, el año pasado iniciamos 20 demandas a los principales uploaders y estamos cerrando 5 acuerdos con 5 uploaders distintos que han pagado multas que rondan los $4.000. Así vamos a llegar a buenos resultados, queremos que cesen en la infracción. A parte, la gente que más baja música ilegalmente, es gente de clase media y alta con posibilidades claras de comprar la música.

- ¿Qué pasa con la ley de propiedad intelectual y las nuevas tecnología?

- Creemos que hoy es necesario modernizar la Ley de propiedad intelectual. Si bien contamos con los tratados de Internet elaborados en 1996 para proteger los derechos de autor, luego de la llegada del mundo de las tecnologías, es hora de proteger aun más a los artistas. Yo creo que incrementar más las penas es lo que necesitamos, para que sea más grave, es necesario que la piratería tenga las penas que merece. A parte, creo que los que defienden el Peer-too-peer es porque no han tenido éxito con las grandes discográficas, y como se frustran intentan tirar las frustraciones por todos lados. En muchos casos hay gente que pone a disposición de terceros obras ajenas y esa gente debe entender que hay artistas que desean compartir sus obras en forma gratuita y hay artistas que no. Muchos son sus propias compañías discográficas, y en caso, que hagan lo que quieran con sus obras. No compartir lo ajeno es el punto.

- ¿Qué haría usted si tuviese 16 años y la posibilidad de bajar música gratuita de Internet?

- Entiendo que apreciaría la cultura y la música, de la misma manera en que hoy lo hacen mis hijos.