Despapelización del Gobierno con la firma digital
12 de Junio de 2006Mucho trabajo resta por hacer para lograr en la Argentina, efectivamente, un e-government. Canal AR estuvo presente en una charla de Carlos Achiary, director de la ONTI, en la que se pudo precisar cuáles son los principales beneficios de contar con una Ley de firma digital y qué cambios se han dado a partir de la firma del decreto que reglamenta la ley. ¿Para qué sirve el token que el Jefe de Gabinete Alberto Fernández presentó en la AFIP el vierenes pasado? Entérese por medio de esta nota
Aun resta trabajo para que se cumpla el espíritu del decreto 378/2005 para lograr efectivamente un e-government. Pero se están dando algunos pequeños pasos, y la semana pasada Canal AR ya ha mencionado algunos. En esta oportunidad Canal AR profundiza uno de los puntos sobre los que se ha trabajado, que tiene que ver con la firma del decreto que reglamenta la ley de firma digital.
El anuncio realizado el viernes pasado tuvo que ver con la última etapa de trabajo para la implementación de la Ley de Firma Digital (25.506), sancionada hace cinco años en el país, pero sin entrada en vigencia efectiva por la falta de definiciones. Para el Gobierno, esta ley abre oportunidades a la sociedad para “despapelizar” las transacciones.
Canal AR estuvo presente en una charla brindada por Carlos Achiary, director de la ONTI,y puedo rescatar algunas precisiones interesantes. La primera de ellas tiene que ver con que la firma del decreto abre la puerta a la próxima aprobación -por parte del Jefe de gabinete- y entrada en vigencia de las normas de licenciamiento previstas en la ley. Según Achiary, esto llevaría muy poco tiempo, “espero que lo contemos en semanas”, aclaró. “Entre los requisitos que faltaban, se encontraba la firma del decreto que ya se ha firmado".
Por otro lado, comentó algunos aspectos importantes que tienen que ver con los ajustes que se han realizado en el decreto que reglamenta la Ley de firma digital. Uno de ellos es que ahora los seguros de responsabilidad civil son opcionales para quienes quieran licenciar certificados de firma digital, y en el anterior decreto eran obligatorios. “La superintendencia de seguros nos dijo que no había experiencia en el mercado local. Entonces, podíamos llegar a encontrarnos con que la gente que se quería licenciar no consiguiera los seguros para obtener la licencia. Entonces, el que los consiga que los ofrezca, y que el usuario elija con quién quiere el certificado”, comentó.
Otro diferencial es que los organismos de la Administración Pública Nacional (APN) van a poder ser autoridad de certificación licenciada, cosa que en el anterior decreto era una excepción que tenía que ser autorizada por el Jefe de Gabinete. “No hay ninguna razón por la cual el Estado no pueda brindar ese tipo de certificaciones”, dijo Achiary, “y lo importante es que los va a ceder en forma gratuita”. Según el director de la ONTI, “la transacción electrónica debe ser promovida porque es mucho más barata”.
Por otro lado, comentó que ahora los terceros usuarios tienen la capacidad de decidir qué políticas de certificación son aceptables para que ellos reciban transacciones digitales. Uno de los puntos más importantes que Achiary mencionó, tiene que ver con la utilización de la firma digital: “Es una medida de seguridad muy fuerte y como toda medida de seguridad es cara e incómoda. Entonces, hay que usarla en lo que valga la pena. Lo que resuelve la firma digital es la tasa de repudio (que alguien diga, “yo no envié tal documento digital”). Cuando la tasa de repudio es baja, no tiene sentido”.
¿Qué es un token?
El viernes pasado Alberto Fernández presentó en la AFIP un pequeño dispositivo que sacó de su bolsillo a la hora de hablar de firma digital: se trataba de un token. Los token son dispositivos criptográficos en donde reside la clave privada y en la versión más avanzada de los mismos, es en donde se produce la firma digital. Quien provea estos token depende de quién obtenga la licencia y de las características de las políticas de certificación. Se podría usar firma digital sin los token, pero todo depende de lo que esté en juego con la firma. “Cuando haya que usarlo, cada organismo verá cómo trabaja. Dentro del Estado, se va a trabajar con lo de máxima seguridad, porque no deben quedar dudas. Lo que está en juego es muy fuerte, por ende utilizaremos los de mayor seguridad: la clave privada nunca está en el token y la firma se produce directamente en el token sin pasar por la PC, porque puede haber un agujero de seguridad en el medio y lo que se pone en juego es mucho”, señaló Achiary.













