El vacío legal informático según I-Sec

Leone Zacarías, investigador informático forense, miembro de la empresa Information Security (I-SEC), dialogó con Canal AR acerca de su visión actual de la seguridad en las empresas, sobre el vacío legal argentino y de cómo es necesario trabajar para lograr concientizar al usuario final

A cada momento surgen nuevos ataques informáticos, con formas y experiencias diferentes, y por eso el usuario de las tecnologías no sólo debe estar concentrado en que no le roben su dinero, sino también en no perder aquella información con la que cuenta su empresa. El panorama siempre parece apocalíptico y la idea es no caer en la paranoia, pero sí tener siempre en cuenta una cantidad de aspectos que pueden hacer de la vida digital una historia más simple, o al menos más predecible y segura.

Así es que Canal AR entrevistó a Leone Zacarías, investigador informático forense miembro de la empresa Information Security (I-SEC), quien no sólo explicó cuáles son las adversidades más fuertes con las que una empresa cuenta hoy en términos de seguridad informática, sino que opinó sobre el vacío legal que existe a lo hora de afrontar esos comunes problemas de espionaje y robo de información que suelen surgir a diario.

"Hubo casos en los que se hizo la investigación, se encontró a la persona, se encontraron las evidencias y se ubicó al culpable. Pero con pruebas y todo, faltaban leyes de trasfondo. En casos así, hubo jueces que entendieron que no había delitos porque no encajaban en ninguna ley, y así la persona atrapada terminaba libre. Gente damnificada en este tipo de casos, hoy está trabajando con nosotros para motorizar todo y que se aprueben los proyectos y los contraproyectos que están dando vuelta por la legislatura y no llegan a concretarse nunca", inició Zacarías.

- ¿Cómo hay que trabajar para lograr una legislatura acorde a las necesidades del mundo informatizado?

- Yo creo que si existe un proyecto, se debe aprobar ya, y sobre ese mismo proyecto habría que continuar trabajando y realizando anexos. Si vamos a buscar "La ley" que se ajuste plenamente a la tecnología y a los delitos de hoy en día, no vamos a terminar nunca de sancionarla. Y eso genera todo un problema, porque hay fiscalías con diferencia de cuadras que toman al e-mail de diferente forma a la hora de tratar un caso de espionaje: algunas lo consideran como una carta en papel y otras no. Así una fiscalía entiende el caso como delito y otra no. Falta una ley basada netamente en delitos informáticos. Hoy lo que se hace es buscar una ley en la que se pueda acomodar cada caso. Por eso, es muy complejo todo.

- De acuerdo a la polémica que se desató fundamentalmente con el caso de los periodistas que sufrieron el robo de información en sus casillas de e-mails, ¿debe considerarse éste un caso de espionaje, cuando se trataba de e-mails no encriptados?, ¿existen formas de comprobar que efectivamente fueron espiados?

- Hoy en día hay muchos métodos para garantizar la integridad de los e-mails y el no espionaje. Hay maneras de mostrar a un tercero si un e-mail llegó íntegro o no. Eso es seguro, y se debe considerar como prueba, como evidencia. Yo creo que hoy podemos garantizar mucho más la confidencialidad, técnicamente hablando, de una carta digital que la de una carta en papel.

Fue espionaje

Zacarías está colaborando en la investigación por los casos de espionaje en la causa de los periodistas de Clarín damnificados. En base a eso relató: "Se pudo y se puede demostrar que fue un caso de espionaje. En aquel entonces, se presentó en Comodoro Py un abogado que estaba trabajando en la defensoría de dos extranjeros que habían cometido un delito, y para desestimar la causa, y que sus defendidos queden libres, presentó como evidencias unos e-mails que contenían conversaciones entre un periodista y un juez. El juez encaminaba una investigación en contra de los clientes de este abogado. Lo que quiso este señor fue demostrar que el juez falló en su circuito profesional informando a un periodista sobre secretos de la causa, y así la quiso desestimar. Pero cuando se le preguntó cómo había obtenido la información, dijo que había recibido un sobre anónimo en su estudio con esta información. Así es que la prueba del abogado no sólo no fue estimada, sino que se le volvió en contra. Ahí fue que se determinó que desde hacía más de un año estaban monitoreando y espiando las cuentas, porque eran conversaciones completas. Entonces, así se puedo comprobar que más allá de entrar en las cuentas de los periodistas, fue un espionaje de mucho más tiempo. Y así es como nacen las famosas mafias de tráfico de información; que acá en Argentina hay cada vez más".

- ¿Qué pasa con los casos de extorsión?

- En cuanto a la extorsión, la parte informática es tomada como medio para el delito, por eso sí puede llegar a la justicia. La extorsión es igual que la extorsión física. Se roba información, se secuestra o se encripta, y para devolver el acceso a ella, se pide plata a cambio. Es muy común actualmente. Recientemente trabajamos con una empresa de finanzas, que fue víctima de un caso así.

- ¿Qué falta hoy en las empresas?

- Yo creo que faltan políticas de seguridad rígidas, contratos de confidencialidad de acuerdo a los cargos y pensar que los factores de riesgo son 50% informático y 50% humanos. Falta almacenamiento de todo lo que sucede dentro de la empresa, desde los usuarios. Eso, ante un daño, sirve de evidencia. Faltan sistemas preventivos sociales, técnicos e ignífugos.


Más información: www.i-sec.org.