El desafío de llevar las TICs a la escuela pública

Por Nayla Simeone / Leandro Piñeiro
La Red Porteña Telemática de Educación (RePorTe) es un programa que funciona hace 9 años en Capital Federal y tiene como objetivo implementar políticas en relación al uso y administración de las TICs en las escuelas públicas. Canal AR entrevistó a Cynthia Brodschi y a Laura Rodríguez, colaboradoras permanentes, quienes explicaron en qué consiste el programa y qué dificultades deben enfrentar para llevarlo adelante. Su propuesta es la de "evangelizar con la palabra de la tecnología".

La vida humana está siendo modificada continuamente por los avances de la tecnología y resulta imposible imaginar al futuro sin su mediación; las TICs son omnipresentes y transforman los ámbitos de la experiencia cotidiana como el trabajo, los modos de estudiar y de aprender, y una de sus posibilidades potenciales es la de contribuir a la eliminación de la brecha existente entre los que pueden acceder al conocimiento y quienes no tienen esa posibilidad. En la actualidad, no debe existir ámbito más adecuado que el educativo para aprovechar al máximo esos beneficios. Al menos así lo entiende la Red de Escuelas Medias, organismo dependiente del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, quien hace 6 años lanzó el programa Red Porteña Telemática de Educación (RePorTe), promoviendo la inclusión y el uso de las TICs en las prácticas docentes.

Ante menuda propuesta, Canal AR dialogó con la lic. Cynthia Brodschi y la profesora Laura Rodríguez, dos colaboradoras permanentes del programa, quienes comentaron los objetivos de RePorTe, su metodología y resaltaron los aspectos que comúnmente resultan más dificultosos para el cuerpo docente al intentar incorporar las TICs en su espacio de trabajo.

- ¿Con cuántas escuelas están trabajando? ¿Desde hace cuánto?

- Brodschi: RePorTe nació hace 9 años pero hace 6 que la Red de Escuelas Medias modificó su forma de trabajo. Al principio trabajábamos 8 personas con 150 escuelas. Hará más o menos 3 años que empezamos a trabajar de una manera más eficaz y selectiva con 40 instituciones. Los criterios de selección se basaron en escuelas que tuvieran compromiso con nuestra propuesta: "Evangelizar con la palabra de la tecnología".

- ¿Cómo se desarrolla el programa?

- Brodschi: Nuestro proyecto se basa en proponer estrategias, acciones, talleres y capacitaciones para la incorporación de las TIC en las escuelas y en el acompañamiento de los docentes para su implementación. No está estipulado el tiempo para el trabajo: primero conseguís al docente, luego el aula y vas por dos o tres meses o sólo dos días a una escuela, a capacitar. Dependemos de la voluntad de las partes. Pese a eso igual tenemos algunos establecimientos en los cuáles trabajamos regularmente, son 40 escuelas con una base muy buena y que se encuentran comprometidas con el proyecto. Y los profesores que colaboran vienen haciendo trabajos más que interesantes.

- ¿Cómo funciona la rotación con las escuelas?

- Brodschi: Lo que pasa es que si las escuelas vienen trabajando intensamente y bien, la idea es acercarles el desafío de que se larguen solos, pero les cuesta. La rotación en general tiene más que ver con esa etapa en que la escuela trabaja de manera autónoma.

- ¿Hay establecimientos que siguen el programa de forma autónoma?

- Brodschi: Sí. La idea es darle a las escuelas todas las herramientas para que puedan incorporar la tecnología y una vez que las tienen nos limitamos a responder consultas cada tanto. De esta manera podemos realizar las rotaciones. Las escuelas que son de trabajo intensivo tienen un subsidio de 1000 pesos al año y soporte técnico asegurado cada quince días.

- ¿Cómo se establece el contacto con las instituciones?

- Brodschi: A partir de este recorte a 40 escuelas tenemos mejor margen de búsqueda para ofrecer herramientas y hay escuelas que se contactan. Pero también están las que no se interesan.

- Rodríguez: La escuela es un reflejo de lo que pasa en la sociedad. Hay gente que el tema de la tecnología muchas veces no les interesa y con las escuelas pasa lo mismo. Hemos contactado escuelas en la cual los profesores están muy convencidos del tema, pero los directivos no.

- ¿Qué política habría que aplicar para evitar el rechazo de las escuelas a la tecnología?

- Brodschi: La única manera de que no tengan miedo es que aprendan. Es verdad que hay personas que le tienen terror a la computadora, hay una cuestión filosófica en el asunto. Sobretodo en el hecho de que el docente pueda compartir ese conocimiento con el alumno. El conflicto comienza cuando el docente debe bajarse del plano de conocimiento para poder compartir la experiencia de aprendizaje con el alumno.

- Rodríguez: Lo que sucede es que, a diferencia de lo que puede llegar a ser un laboratorio, el docente comprueba que los alumnos manejan mucho más la herramienta que ellos. La relación se invierte. Nosotros tratamos de que se genere una sociedad entre el alumno y el profesor. Buscamos una mayor horizontalidad en el conocimiento

- Brodschi: Al docente lo descoloca mucho el formato, está acostumbrado a dar clases y no a sentarse frente a una computadora. Nuestra idea es que el docente haga lo mismo que hace en el pizarrón, pero en la computadora. Entonces ahí piensan que la computadora va a reemplazar al pizarrón, y no es así, la computadora no va a reemplazar a nadie.

- Rodríguez: Hace un par de años nosotros entrevistamos a Juana Sancho, catedrática de la Universidad de Barcelona, que respecto a este trabajo de capacitación de docentes nos decía que es probable que la escuela como institución desaparezca, para estar en todos lados.

- Esa filosofía es similar con la que se maneja el proyecto OLPC ¿Qué opinan ustedes al respecto?

- Rodríguez: Este es un proyecto macro, pensado a nivel globalizado y hay que tener en cuenta las particularidades del lugar en el que se implemente. Hay que analizar la realidad social, el entramado social. ¿El proyecto se adapta a la realidad social de nuestro país hoy? Que se repartan computadoras a los chicos me parece genial, siempre y cuando haya una política clara y se adapte a la realidad de lo que sucede en el país.

- En relación a la dicotomía entre código abierto y código cerrado ¿Ustedes con que tipo de software trabajan?

- Brodschi: Las máquinas que usamos nosotros son cedidas por el ministerio, el 99% de las máquinas operan con Windows de Microsoft. En todo caso, utilizamos programas que sean accesibles al profesor, sencillos. Somos partidarios del software libre, pero nos debemos adaptar a las máquinas que conseguimos.

- ¿Tienen pensado hacer alguna exhibición sobre el proyecto ?

- Rodríguez: Si, la idea es tratar de mostrar las producciones logradas con los docentes y las escuelas. Lo que tenemos en claro es que a nuestro próximo evento queremos que acudan no sólo las escuelas que trabajaron con nosotros sino todas aquellas que aún no lo hicieron para tratar de incentivarlos a que se incorporen.


Más información: www.buenosaires.gov.ar/blog/educacion.