¿Impuestos al correo electrónico y a las compras online?
30 de Mayo de 2007El Congreso de EE.UU. está estudiando la posibilidad de cobrar impuestos al envío de e-mails, compras online y servicios de conexión por banda ancha. Los que apoyan la medida aseguran que esto generaría ingresos fiscales por miles de millones de dólares. Los que defienden una Internet libre de impuestos salieron al cruce de la iniciativa.
Parece que la era del e-mail, las compras online y las conexiones de banda ancha, libres de impuestos, ha llegado a su fin. El Congreso de los EE.UU. se encuentra estudiando una nueva propuesta para gravar impuestos de ventas ante las compras netas a través de tiendas online, y nuevos impuestos mensuales sobre el DSL y otros servicios de conexión a Internet. Pero esto no termina aquí, también se sugirió cobrar impuestos para el envío de correos electrónicos.
La legislación federal de ese país prohíbe a los estados y los municipios recoger impuestos del acceso a Internet y de ventas online. Mediante esta nueva iniciativa, y apoyados por organismos como National Governor Association (NGA, organización que nuclea a los gobernadores de todos los estados de EE.UU.), los pro-impuesto esperan oportunamente que el Congreso apruebe el pedido ya que, según dicen, se podrían rendir miles de millones de dólares en ingresos por impuestos para el año siguiente.
Los defensores de esta medida aseguran que los gobiernos se verán obligados a subir la tasa impositiva como las de renta o contribuciones territoriales para compensar la pérdida cada vez mayor de ingresos fiscales que se registra por eximir de impuestos a las ventas por Internet. Este reclamo hace referencia a casos como el del popular sitio de ventas Amazon.com, basado en Seattle, que no recoge impuesto de ventas sobre envíos a sus millones de clientes en estados como California, donde la compañía no tiene ninguna oficina física. Se supone que los californianos paguen voluntariamente este monto en los impuestos anuales, pero muy pocos lo hacen.
Esta iniciativa tiene un antecedente. Hace exactamente un año, un eurodiputado propuso cobrar 0,00001 euro por cada envío de correo electrónico (una relación que sería de 0.01 euro cada 100 e-mails). Para ese entonces, Alain Lamassoure había dicho: "Son minucias; pero, dadas las miles de transacciones que se hacen cada día, supondrán unos ingresos inmensos". Si bien la propuesta no fue mal recibida por la comisión europea, el organismo nunca se definió por implementarla efectivamente.
Volviendo al caso norteamericano, la iniciativa de cobrar impuestos también tiene sus detractores. Agrupados en una organización denominada NetChoice (cuyos miembros más significativos son eBay y Yahoo!), los anti-impuesto se protegen en lo determinado por la Corte Suprema de los EE.UU por el fallo de un caso en 1992. En esa oportunidad se resolvió que cuando alguien compre un artículo online de una tienda basada en otro estado, el vendedor no deberá pagar el impuesto correspondiente en su propio estado. Los anti-impuesto aseguran que en caso de optar por cobrar la tasa impositiva a las ventas online, se llegaría a una gran confusión dado que más de las 7.500 jurisdicciones existentes dentro de los estados poseen cada una sus propias reglas y sistemas de cobro.
Siguiendo con este punto, el Congreso estaría evaluando la posibilidad de cobrar impuestos a las ventas de un estado a otro, basados en una tentativa que simplifique el cobro y el sistema fiscal de aplicación. Sin embargo la propuesta no termina de convencer a los representantes de NetChoice, quienes arguyen que, si el Congreso aprueba la recolección extraterritorial de impuestos, se abrirá una puerta a la formación de carteles impositivos que sólo dañarán a los contribuyentes.
Planteadas las dos posturas, aparentemente antagónicas, los norteamericanos deberán esperar la resolución del Congreso, que aún no ha puesto plazo para definirse. La moratoria federal temporal que exime de impuestos al envío de correos electrónicos, las ventas online y los servicios de conexión a Internet caduca en noviembre, por lo que desde ambas partes esperan una pronta resolución.













