Beneficios fiscales: la discordia entre PyMEs y multinacionales

Por Nayla Simeone y Leandro Piñeiro
La provincia de Córdoba se ha convertido en la sede ideal para que las multinacionales informáticas desarrollen su actividad en el país. La clave está en los beneficios fiscales que otorga y el nivel de los recursos humanos. Las PyMEs cordobesas se quejan por no recibir el mismo trato y acusan un vaciamiento de capital humano ¿Cómo se resuelve el conflicto? Canal AR dialogó con Gabriel Baum y Diego Berardo.

"El paisaje de Córdoba está cambiando: la industria del software se está convirtiendo en uno de los sectores más dinámicos de su economía. El impulso innovador surgió a partir de la convicción estatal de promover esta industria y generar un polo de desarrollo regional". Este fragmento, extraído de la nota que hiciera el año pasado Adrián Ruffinatti para este medio, resume en gran medida la situación actual de la industria SSI de la provincia de Córdoba.

Convertida actualmente en la principal sede nacional para el desarrollo de multinacionales informáticas y de telecomunicaciones, la clave de su seducción radica en los beneficios fiscales que otorga su gobierno y la calidad de recursos humanos provistos por las cinco facultades que tienen carreras relacionadas al sector. Intel, Motorola y EDS ya están instaladas en territorio cordobés, y el gobierno sigue trabajando para que compañías como Tata, la mayor empresa de servicios informáticos de India, tomen el mismo camino(ver Córdoba busca un acuerdo con Tata Consultancy Services).

Pero además, en la provincia, operan 250 empresas nacionales relacionadas con el sector de la tecnología, 70 de ellas agrupadas por la asociación Cluster Córdoba Technology. Estas PyMEs tecnológicas, también representadas por cámaras como la CIIECCA (Cámara de Industrias Informáticas, Electrónicas y de Comunicaciones del Centro de Argentina), acusan al gobierno de no brindarles los mismos beneficios que a las multinacionales y denuncian un vaciamiento de recursos humanos por parte de estas corporaciones.

Las PyMEs reclaman

Carlos Candiani, vocal de la CIIECCA, dijo el mes pasado a este medio: "Por parte del gobierno, hay una discriminación muy notable. Vienen las grandes empresas, tienen exenciones impositivas muy fuertes, les pagan el 7% del salario a los empleados, les dan el edificio, mientras nosotros, que hacemos todo a pulmón, somos los que pagamos eso. No vemos el gran beneficio de instalar empresas de este tipo. Si no existieran estos beneficios impositivos no vendrían".

Para comprender qué beneficios son los que reclama Candiani, basta con ver el acuerdo que cerró la provincia de Córdoba con la texana EDS en febrero de este año. Lo que se firmó en esa oportunidad comprometió a la multinacional a crear un Centro de Prestación de Servicios Integrales de Tecnología de Información y Procesos de Negocios, generando 1500 puestos de trabajo durante los próximos 3 años. El gobierno de Córdoba, por su parte, eximirá a la compañía del 100% de los tributos provinciales por un lapso de 10 años, y le otorgará subsidios directos por cada puesto de empleo generado, por el plazo de 5 años.

Las multinacionales se defienden

José Berruecos, manager general de EDS para el Cono Sur, fue quien firmó el acuerdo en representación de la multinacional. El ejecutivo no comparte la opinión de Candiani sobre los recursos, y asegura: "No creo que seamos una aspiradora, trabajamos junto con las universidades para formar nuestros recursos", dijo. Berruecos se fundamenta en uno de los puntos acordados, por el cual la compañía y el gobierno implementarán programas de formación de recursos humanos trabajando junto a los organismos educativos.

A su vez, Luis Blando, gerente general del Centro de Intel en Córdoba, explicó: "Intel no está buscando costos, sino talentos. Por eso vinimos a Córdoba, que tiene una de las densidades más altas de estudiantes. Como cualquier empresa tratamos de contratar a los mejores empleados. Nosotros no hemos venido aquí a romper el mercado. De hecho, estamos siendo sumamente concientes y estamos tratando de ser muy cuidadosos. No queremos, por ejemplo, si hay una empresa muy chica, llevarle toda la gente".

Sin embargo, las PyMEs nucleadas en el Cluster Córdoba Technology también se sienten incómodas frente a la excesiva demanda de recursos humanos generada por las multinacionales. Por eso ya tienen planeado lanzar un Centro de Residencias para entrenamiento intensivo de personal y solicitarán al gobierno provincial el diseño de un plan para obtener beneficios fiscales.

La opinión de los especialistas

¿Cómo ver el conflicto desde una óptica menos antagónica? Diego Berardo, vicepresidente para financiamiento y desarrollo de inversiones de la CESSI, destacó: "Desde la CESSI estamos de acuerdo en que haya beneficios para que se radiquen empresas internacionales en cualquiera de los distritos. Lo que creemos es que no tiene que haber diferencias con respecto a si la empresa es multinacional o nacional. Los beneficios tienen que ser equitativos siempre que haya una inversión genuina y que generen valor agregado". En el punto de valor agregado está la clave para Berardo, quien agregó: "No es lo mismo dar un beneficio a una empresa que va a estar invirtiendo en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías o productos a nivel global desde un Centro instalado aquí, que el valor agregado que pueda generar un puesto de trabajo generando soporte".

En cuanto a la demanda de recursos, el representante del sector privado hizo alusión a la importancia de no sobreexplotar los recursos: "Si la empresa va a incorporar nuevos recursos que hasta ahora no estaban produciendo, estamos de acuerdo y la idea es apoyar todas las esas iniciativas. Si lo que van a estar generando es un recalentamiento, si van a utilizar los recursos que ya están produciendo, las reglas de juego tienen que ser igual para todos".

Gabriel Baum, docente e investigador de la Universidad Nacional de La Plata y director de la Sociedad Argentina de Informática e Investigación Operativa (SADIO, desde su lectura académica del conflicto, manifestó: "No creo que atraer juiciosamente multinacionales de tecnología sea malo, por el contrario creo que bien hecho puede ser positivo; pero es imprescindible que el gobierno apoye a las empresas nacionales para que crezcan y se fortalezcan, entre otras cosas aprovechando las oportunidades que brindan las grandes multinacionales". La clave, según el investigador, estaría en aprovechar la presencia de multinacionales para impulsar el desarrollo del resto de las empresas.

En cuanto a los recursos humanos, Baum aseguró que un trabajo mancomunado entre empresas y gobierno es la solución a la falta de recursos: "En Córdoba Capital y ciudades cercanas (por ejemplo Río IV) hay universidades e instituciones terciarias que pueden generar cientos y aun miles de graduados, pero hay que apoyarlas con recursos públicos y también privados".

Por otro lado, en relación al valor agregado, Baum resaltó la diferencia entre el tipo de recursos que contratan las multinacionales al contratados por una software factory: "En el primer caso se buscan recursos de muy alto nivel y se promueve la formación de especialistas, doctores, etc. Esto tiene un efecto positivo incluso en las universidades. Una factory de gran tamaño puede secar el mercado de recursos humanos y perjudicar a las empresas locales. Si yo tuviera que decidir, apoyaría la instalación de las del primer tipo, pero estudiaría muy bien la del segundo tipo".