Se prohibió el uso de Blackberries dentro del ministerio francés
21 de Junio de 2007Según Alain Juillet, encargado de inteligencia económica para el gobierno francés, el uso de los aparatos digitales portátiles en los ministerios y en el palacio presidencial, son un riego para los secretos de Estado. RIM, el fabricante de los dispositivos, salió a defenderse de las acusaciones.
"Los riesgos de la interceptación son reales. Es una guerra económica". Con esas declaraciones al diario Le Monde, Alain Juillet, encargado de inteligencia económica para el gobierno francés, comunicó la decisión del Estado de ese país a prohibir el uso de Blackberries en los ministerios y en el palacio presidencial. "Existe un problema de protección de información", fue el argumento utilizado por el funcionario.
Según fuentes del gobierno francés, toda la información enviada desde los Blackberries es procesada por servidores de Estados Unidos y Gran Bretaña. El temor de los funcionarios franceses radica en la posibilidad de que la inteligencia norteamericana o británica pudiera estar espiándolos. La cuestión ya tiene sus antecedentes: hace 18 meses, el Secretariado General para la Defensa Nacional de Francia, emitió circulares sobre los potenciales peligros de utilizar ese tipo de dispositivos dentro de recintos gubernamentales.
Por otro lado, RIM, el fabricante de los Blackberries, ha desmentido completamente la información aparecida en Le Monde. Mediante un comunicado oficial, la empresa aseguró: "Nadie, incluido RIM, puede ver el contenido de ningún dato de comunicación enviado a través de BlackBerry Enterprise Solution debido a que todos los datos son encriptados, usando la encriptación 256-bit Advanced Encryption Standard (AES) y el origen de los correos electrónicos no puede ser rastreado o su contenido analizado".
En pocas palabras, el sistema utilizado por Blackberry necesita servidores especiales, propiedad de RIM, que pueden ser alojados tanto en empresas como en los operadores de telecomunicaciones que quieran ofrecer sus servicios. RIM insiste en que esta tecnología cifra cualquier dato durante la transmisión y durante el periodo en el que están almacenados.
Lo más curioso de todo el conflicto ante el temor francés de actos de espionaje estadounidenses o británicos es que RIM es una compañía canadiense.













