El canal se dio cuenta que el reciclado puede ser un buen negocio

Por Pablo Comuzzi - pabloc@canal-ar.com.ar
El gerente General de la empresa de recupero de equipos tecnológicos Scrapex habló sobre el acuerdo que cerraron con el mayorista Stylus, que le proveerá todas las placas de sus clientes a nivel nacional

Lentamente, el canal de distribución de Argentina empieza a identificar que reciclar equipos informáticos, además de ser una manera de colaborar con el medio ambiente, también puede ser un negocio rentable. El mayorista Stylus cerró un acuerdo con Scrapex, una empresa argentina especializada en el reciclado de residuos tecnológicos, para proveerle las placas, rotas o en desuso, de sus clientes en todo el país.

Según Hirschler, están cerca de llegar a las 10 toneladas de material reciclado

En diálogo con Canal AR, Francisco Hirschler, gerente general y fundador de Scrapex, afirmó que cuando observaron que los talleres y negocios minoristas tiraban las placas a la basura porque no manejaban el volumen necesario para acercarla a un reciclador, decidieron que la mejor manera de llegar a ellos era a través de un mayorista. Así, se solucionaría el problema logístico: el retail obtendría su producto nuevo, y a cambio entregaría el defectuoso.

En consecuencia, empezaron a conversar con diferentes empresas, a fin de saber cuál era su posición al respecto: "Encontramos que Stylus no sólo estaba interesado sino que nos ofrecía una cobertura nacional, y llegamos a un acuerdo en el cual me parece que todos salimos beneficiados. Creo que es el primer canal en argentina de recupero de este tipo de materiales".

Stylus estima juntar -entre motherboards y add onn- alrededor de 1.000 placas por mes. No es un número para nada despreciable, ya que representaría el 1% de lo que consume mensualmente el mercado de PCs. La cifra podría ir en aumento, a medida que la iniciativa demuestre ser efectiva.

El camino de la basura IT

Scrapex recibe los equipos, hace un chipeo (reducción de tamaño), envía los dispositivos a Umicore, un refinador de Bélgica que dispone de procesos muy complejos mediante los que se separan los distintos materiales que de las placas, reutilizándose casi en un 95%.

Este medio consultó si cualquier persona podía acercar su computadora que ya no usaba y quería reciclarla. Hirschler explicó que operaban exclusivamente con empresas porque es necesario un volumen de piezas mínimo para que sea una actividad rentable: "No es económico ir a buscar la computadora de un vecino que tiene dos PCs. Mucho del proceso de reciclado pasa por la concentración de este tipo de equipos en desuso".

-¿Qué grado de conciencia tienen las compañías locales sobre los beneficios de este tipo de prácticas?

-Las internacionales en general ya tienen políticas ambientales fijadas desde sus casas matrices que las obligan a cumplir con determinadas normas ambientales. De acuerdo a las leyes de cada país y la posibilidad de encontrar un reciclador, buscan la manera de disponer de sus equipos de forma correcta. Y la actitud de las PyMEs es muy variada: algunas tienen conciencia ambiental y buscan un reciclador, y otras van al volquete directamente.

Desde su punto de vista, algunos de los problemas a nivel local son: la falta de difusión sobre las opciones que existen de reciclaje, y que hay empresas que al momento de tirar sus equipos piensan más en el costo que en el daño que pueden hacer.

Además, consideró que a esta situación se le suma el hecho de que en Argentina no hay una regulación al respecto, y que sería de vital importancia una normativa que obligue a empresas de un determinado tamaño o cantidad de personal a disponer de sus residuos electrónicos a un reciclador autorizado. "No se le puede eso mismo a una PyME con 5 personas y 5 computadoras porque podría salirle muy caro. En esos casos hay que ver soluciones alternativas", concluyó.


Más información: www.scrapex.com.ar.