El viaje de Cristina a Brasil disparó el debate sobre TV Digital

La consultora expresó que más allá de la elección de una norma, es necesario saber cómo se administrarán los espacios liberados por la digitalización

Luego de la visita de la presidente Cristina Fernández a Brasil, donde se reunió con funcionarios y patrocinadores de la norma japonesa de televisón digital, se han promovido gran cantidad de opiniones de variados sectores de la sociedad que buscan encontrar explicaciones a la aplicación de estas nuevas tecnologías.

Cristina Fernández y Lula Da Silva en Brasil

La adopción de un sistema de televisión digital se muestra como inevitable, razón por la que la mandataria argentina estuvo en contacto con altos funcionarios nipones que tienen como objetivo que, al igual que Brasil, Argentina sea un usuario más del sistema oriental de comunicaciones, la norma ISDB – T, adaptada por el gigante sudamericano en 2006. Sin embargo, la elección de la norma, ya sea japonesa, norteamericana o europea significa un primer paso de un gran proceso de cambio a nivel de telecomunicaciones y de legislación.

La vigente ley de Radiodifusión, sancionada durante el ultimo golpe militar, está siendo analizada por el Gobierno y las empresas, para garantizar que la ampliación de la oferta de canales, acarreada por la adopción del formato digital, se distribuya democráticamente y sirva para el surgimiento de nuevos contenidos.

Según la consultora Carrier y Asoc., quienes enmarcan esta decisión en un plano geopolítico, dicen que la acción del gobierno de Cristina Fernández busca entrar en concesión con Brasil, y si bien los intereses económicos de grandes grupos influyentes en materia de telecomunicaciones optan por las normas americanas o europeas, la decisión oficial de inclinarse por la japonesa/brasilera se diferenciará en cómo se lleve a la práctica la distribución de los nuevos espacios, es decir en el marco político.

Al mismo tiempo, la elección de uno de los estándares de transmisión permitiría la realización de una primera aproximación a la inversión necesaria, a la cantidad de empleo generado, a la transferencia de tecnologías, entre otras cuestiones. El problema, según la consultora, es saber qué industria será beneficiada con la adopción de la norma, la argentina o la brasilera.

¿Cómo se reutilizará el espectro liberado por la digitalización? Una primera opción es que ese mayor espectro se utilice con la misma cantidad de canales pero con una señal más rica, contemplando, al mismo tiempo, la generación de nuevos canales para el uso estatal.

La segunda es permitir que se abran nuevas señales. Este punto tiene un problema clave: que haya más canales no quiere decir que aumente la inversión de los publicistas, en algunos casos necesaria para el sustento de las señales. Por ello, es difícil imaginar la costosa inversión de mantener un medio sin generar fondos.

En tercer lugar, podría barajarse la posibilidad de que parte del espectro recuperado sea reasignado para otros usos vinculados a telecomunicaciones.


Más información: www.carrieryasoc.com, www.presidencia.gov.ar.