Comenzó la entrega de los primeros 50.000 boletos electrónicos

Por Pablo Comuzzi - pabloc@canal-ar.com.ar
Por el momento, sólo incluye a seis líneas de colectivos, dos ferrocarriles y el subte. Lo que hizo el Gobierno fue unificar tres sistemas que ya estaban funcionando

Esta mañana comenzó a funcionar el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE). En realidad, se trata de una versión muleta del proyecto original, dado que las primeras 50.000 tarjetas electrónicas que se entregan en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, a tan sólo 9 días de las elecciones, sirven para usarse en seis líneas de colectivos, dos trenes y el subte.

Estación Plaza de Miserere. Uno de los puntos móviles de entrega

Desde el diario Clarín señalaron que el Gobierno no lanzó un nuevo servicio, sino que unificó los tres que ya se encontraban en funcionamiento, bajo el rótulo del SUBE. La más importante, Monedero, aportó la red de subtes, el premetro, el ferrocarril Urquiza, y las líneas de colectivos 5, 8, 50 y 101. El grupo Plaza, por su parte, contribuyó con las líneas 61 y 62, mientras que Ferrovías, a cargo de la concesión del Belgrano Norte, presentó su propia tarjeta.

Los puntos de entrega, por el momento, se encuentran ubicados en las estaciones de Retiro y Lacroze, de 8 a 20, Florida y Diagonal Norte, de 10 a 16, y en Once, de 8 a 16, según informaron a Canal AR desde Banco Nación. Las personas interesadas en obtener el boleto único deben presentarse con su documento y llenar un formulario. Se las entregarán sin costo alguno, y se prevé que en las próximas semanas se habilite una página Web con toda la información referida al servicio.

Vigilia silenciosa

En la estación de subte de Plaza de Miserere, uno de los puntos móviles donde se despachaban las tarjetas, desde temprano había tres largas colas de gente que aguardaban su turno para acceder a la tarjeta. En una de las filas estaba Rosario Prada, de 57 años, que de lunes a sábado viaja de su casa, en Mataderos, hasta su trabajo en Parque Patricios. Hacer ese recorrido le demanda en total subir a 4 colectivos, y gastar unos 5 pesos, que asciende a 10 porque suele verse obligada a comprar algo para que le den monedas.

Se mostró satisfecha con la medida porque, "al menos", incluía uno de los colectivos que usa regularmente. Además, esperaba que el sistema ayude a hacer “menos engorroso” el trayecto, “con gente que a uno lo mira feo porque no tiene las monedas, o porque las va poniendo de a una”.

Frank Senk también esperaba su turno, mientras hacía más llevadera la vigilia leyendo el diario. El hombre, de 61 años, pese a reconocer que no suele moverse en colectivo, sino en subte y el Belgrano Norte, se quejó de que el SUBE incluía a pocas líneas, limitándose sobre todo a las de Zona Sur.

El SUBE se fue desdibujando. La presidenta Cristina Fernández presentó la iniciativa a principios de febrero, asegurando que el sistema se implementaría dentro de los 90 días. Luego, los funcionarios saldrían a aclarar que la mandataria se refirió a “días hábiles”. Cuando se conocieron las licitaciones, surgió una nueva polémica. Los empresarios del sector denunciaron que fueron excluidos del proyecto, ya que solamente podían participar grandes multinacionales. Y a tan sólo 9 días de las elecciones, se comenzaron a repartir las tarjetas de un sistema que está lejos de ser el que anunció la Jefa de Estado en Olivos.