Review de Wolfenstein

Este título retoma la fascinación de los nazis por las fuerzas paranormales. La gente de Alkon lamentó que se trata de un FPS Sci Fi repetitivo, y que a diferencia de sus antecesores, no aporta mucho al género

Es el año 2009 y el padre de los FPS vuelve con una nueva edición, ¿Conseguirá este dinosaurio de los videojuegos reinventarse? Lo vemos en esta Review.

Como tantas otras veces nos ponemos en la piel del oficial B.J. Blazkowicz de los Aliados que se adentra en la Alemania nazi gracias a sus contactos con los rebeldes locales que le brindan información de los movimientos de la SS. Para finalmente llegar al cuartel de Heinrich Himmler y hacerse con un proyecto oculto conocido como "Black Sun".





Algo que se ha hecho con el título desde Return to The Castle of Wolfenstein es aprovechar la mítica fascinación de los nazis por las fuerzas paranormales, algo para lo que (se dice) Hitler invertía mucho dinero en descubrir. Por eso en anteriores ediciones del juego, mientras avanzábamos y nos acercábamos al final encontrábamos enemigos que eran aberraciones de la naturaleza; experimentos fallidos y otros no tanto.

Esto es algo que cambia en esta versión de 2009. Desde la primera misión encontramos un medallón en una supuesta excavación nazi que nos da cuatro poderes. Veil, Slow Time, Shield y Megadamage. Para obtener cada uno de ellos debemos encontrar unas piedras especiales en diferentes misiones del juego. Con Veil podemos ver portales y cosas ocultas en los niveles que en la visión normal nunca entenderíamos que existen. Con Slow time, podemos esquivar balas y todo tipo de ataque gracias a que todo se vuelve más lento; el Shield es un escudo protector que devuelve todo tipo de ataque; y con Megadamage multiplicamos nuestro poder y vemos resultados muy violentos a la hora de atacar a nuestros enemigos. Esto hace que Wolfenstein sea decididamente, en todo momento, un FPS Sci Fi al mejor estilo Bioshock, y que la Segunda Guerra Mundial tenga muy poco que ver con lo que sucede en la historia.



La campaña Single Player de Wolfenstein es bastante simple, damos vueltas por las calles de Alemania en busca de los diferentes puntos de encuentro de los Rebeldes donde nos darán los objetivos en base a la información que tienen de los movimientos de la SS. De ahí vamos a buscar el transporte de turno que nos deja en el destino del objetivo, y así una y otra vez, hasta completar las misiones más importantes. Quizás la novedad más grande que trae esto a la serie, es que Wolfenstein no es para nada lineal; tenemos que completar algunas misiones importantes para llegar a nuevos puntos de encuentro, pero no hay un orden preestablecido.





El juego no es largo, más allá del orden en que hagamos las misiones y esto es en gran parte porque la dificultad es casi nula. La IA de los enemigos es bastante triste, si los tenemos cerca solo intentan hacer ataques melee y si están lejos su gran improvisación puede ser tirarnos una granada; después hacen siempre lo mismo se cubren de vez en cuando y se agachan disparando. Para el final de juego ya sabemos que va a hacer cada enemigo y cuando.



Este título usa el engine ID Tech 4.0. que ya conocimos en Doom 3 y Quake 4, años atrás nos daba pesadillas por los requerimientos de hardware pero hoy en día corre como una seda. Lo malo es que ya se ve anticuado comparándolo con los más populares del momento como Cry Engine y Unreal Engine 3. De todas maneras esto ayuda a que Wolfenstein no tenga requerimientos tan altos de Hardware.



En resumen

Wolfenstein es un FPS Sci Fi, que se vuelvo un poco repetitivo y aburrido. A diferencia de sus antecesores, no aporta absolutamente nada al género y está muy lejos de los títulos más destacados de hoy en día. Una lástima, teniendo en cuenta la historia de esta serie.