Estados Unidos se resiste a democratizar el ente que regula Internet

El Gobierno norteamericano insiste en seguir a cargo de la administración del ICANN, que gestiona los dominios de la Red, pese a que venció el plazo acordado para que haga esa tarea. La Unión Europea reclama una mayor apertura

Aunque el miércoles venció el acuerdo que permitía a Estados Unidos estar a cargo de la vigilancia y supervisión del ICANN (Corporación para la Asignación de Nombres y Números de Internet), el Gobierno norteamericano no tendría previsto renunciar a sus facultades e influencia sobre el organismo privado sin fines de lucro. Desde la Unión Europea, en cambio, reclamaron una mayor apertura, que tienda a establecer una gestión multilateral.

Viviane Reding

La importancia del ICANN radica en que es la única autoridad en el mundo que existe sobre Internet. Tiene a su cargo la autorización de cualquier dominio Web, y administra 13 súper computadoras, conocidas como servidores raíz, en su mayoría instalados en USA, aunque también se las puede encontrar en Tokio, Estocolmo y Londres.

De acuerdo al diario El País, funcionarios de la Casa Blanca plantearon que, ya sea que se renueve o no el actual convenio (que se firmó 2006), no está en sus planes dejar de ejercer el control sobre la entidad. Sin embargo, el Viejo Continente tiene otra postura. La comisaria de la Unión Europea, Viviane Reding afirmó en mayo que no "era sostenible que el Gobierno de un solo país tenga el control de la red utilizada por centenares de millones de personas de todo el mundo".

En su lugar, planteó que la dirección política del organismo debe democratizarse, y que podría estar compuesta por dos representantes de Norteamérica, Sudamérica, Europa, África y tres en nombre de Asia y Australia, y se invitaría a diversos organismos internacionales como observadores. La gestión técnica seguiría en manos del ICANN.

Según informó el periódico, en este mes la responsable francesa de Economía digital, Nathalie Kosciusko-Morizet, también manifestó que era insostenible que una red mundial esté en manos de un único país.

El término del acuerdo se da en un momento especialmente crítico, cuando el organismo está a punto de expandir la cantidad de dominios genéricos, que aumentaría fuertemente la cantidad de direcciones disponibles. La influencia del ICANN se extiende a nivel mundial y sus decisiones se acatan en todas las naciones, como el caso de la prohibición de los nombres de dominio .xxx para los sitios pornográficos.


Más información: www.icann.org.