Review de Just Cause 2
Por Mauro Montauti - director de Contenidos de Alkon 11 de Mayo de 2010La gente de Alkon se mostró decepcionada con la segunda parte de este juego, que en su momento causó revuelo por ser de los primeros en alta definición. Su mayor contra: es repetitivo y predecible
En el comienzo de esta nueva generación de consolas uno descargaba demos de todo lo que se subía a Xbox Live para ver de lo que se trataban los juegos en Alta Definición. Entre ese lote que se lanzó durante el primer semestre de 2006 se encontraba un juego llamado Just Cause. Seguía los parámetros comunes de esos días: innovación casi nula pero gráficos detallados como ninguna consola mostraba hasta ese momento. Lo único que aportaba Just Cause eran unas piruetas interesantes e ilógicas que le aportaban algo de diversión.

Ya entrados en esta generación de consolas y juegos hace varios años esa formula que nos presentaban en los comienzos es anticuada y no nos conforma en lo más mínimo.

¿Por qué tanto preámbulo?
Simple, porque la formula básica de Just Cause 2 es básicamente la misma que su predecesor, aunque 4 años después del lanzamiento de la primera edición el mundo de las llamadas consola next-gen evolucionó al punto que esto ya no es suficiente para que un juego tenga una buena crítica.
Los medios alrededor del mundo hablan bien de Just Cause 2 como si esto fuera suficiente. Les adelantamos que en Alkon eso no va a pasar.


Arrancamos JC2 con una misión en un país del sudeste de Asia donde debemos recuperar unas tarjetas de memoria con información crucial para unas misiones del gobierno de Estados Unidos, nuestro "empleador" en el juego. En la primera misión nos damos cuenta de que está hecho Just Cause 2: una pila de enemigos esperándonos en cualquier recoveco del planeta y un sinfín de piruetas para sorprender con ataques sigilosos y piruetas con rapel para revolear "malos" por los aires.
Eso es todo lo que vamos a ver durante las seis horas que nos toma llevar el juego. Movimientos repetitivos que al principio resultan simpáticos y después son rutinarios y aburridos, la falta de variedad de misiones tampoco ayuda y la historia paupérrima no aporta demasiado a seguir jugando para saber como termina el juego.

Los gráficos
Como decíamos, lo destacable del primer juego eran los gráficos y por eso el juego tuvo cierto renombre. Parecería que el engine que se usa en esta segunda edición es el mismo que en el primer juego, entonces gráficamente no mejoró demasiado por lo que la única razón por la que el título se sostenía ya no tiene el mismo peso que antes si tenemos en cuenta las cosas que ya se lograron con juegos en High Def desde el 2006 hasta hoy.
En resumen
Muy pero muy poco para contar de Just Cause 2. La fórmula de principios de esta generación de consolas está totalmente obsoleta y Eidos insiste con más de lo mismo, casi subestimándonos. Definitivamente lo más divertido del juego son las piruetas y movimientos ridículos que se pueden lograr pero la falta de variedad logran volver repetitivo lo único especial del juego.

Más información: www.alkon.com.ar.













