Data Centers: el momento de hacer la diferencia

Por Gabriel Palermo
Gabriel Palermo, especialista de Ventas en Servicios de Infraestructura Crítica de IBM Argentina, se refirió a cómo la eficiencia energética gana terreno en el segmento de los centros de datos y en la agenda de los responsables de áreas tecnológicas

El tema de la eficiencia energética en los Data Centers está ganando cada vez más espacio en la agenda de los responsables de las áreas de tecnología de la información e infraestructura. El mapeo y la reducción de las emisiones de dióxido de carbono son importantes en la estrategia de sustentabilidad de las empresas aunque todavía no son la motivación principal para la inversión en la mejora de la eficiencia energética en esos ambientes.

Como en la mayoría de los negocios existentes, el argumento más fuerte es el llamado a la reducción de los costos operativos y como consecuencia de esto, el aumento de la competitividad de la empresa en el mercado. A pesar de no ser el motor propulsor del cambio, evitar la emisión de dióxido de carbono en la atmósfera seguramente crecerá en importancia en un futuro cercano.

Cada día, la sociedad (consumidores y gobierno) exige de las empresas productos o servicios que demuestren su preocupación por el medio ambiente, especialmente en cuanto a la huella o marca (footprint, en inglés) dejada por el CO2 en el planeta. La implementación o no de ese tipo de solución verde será un parámetro de evaluación que el mercado utilizará cada vez con mayor frecuencia, convirtiendo a la disminución de la emisión de dióxido de carbono en una pauta destacable y dejando a la reducción de costos como un valor agregado.

Resulta extraño pensar que existen desperdicios de energía en un Data Center, siendo un lugar que concentra tecnologías de última generación. Pero, lamentablemente, la realidad es que este ambiente muchas veces resulta ser tanto o más ineficiente que otros más tradicionales. Lograr una reducción en el consumo de energía de entre un 15 a un 20%, sin duda causa un gran impacto en los presupuestos de las empresas y también en el planeta.

Gabriel Palermo, Especialista de Ventas en Servicios de Infraestructura Crítica de IBM. Es técnico superior recibido de la Universidad Tecnológica Nacional y profesor de nivel superior en Disciplinas Industriales, titular de cátedras asociadas al mundo tecnológico. Cuenta con más de 12 años de experiencia en el mercado de Infraestructura de IT en empresas como IBM y Emerson. Tempranamente en su carrera, en un rol de Especialista de Campo, trabajó con clientes de diferentes industrias para permitir la adecuación de sus infraestructuras y procesos para adecuarse al advenimiento de Internet..


Este potencial – entre el 15 y el 20% - es el mínimo que consideramos posible implementar en las diferentes auditorías de energía realizadas en Data Centers, independientemente del tamaño, región o característica de ocupación y operación. Entonces, ¿qué debemos hacer? Antes que nada, es preciso entender que cada Data Center es un ambiente único y que cuanto más información tengamos de él, mejor será la respuesta a sus demandas. Sin embargo, existen acciones más genéricas que pueden ayudar mucho en cuestión de eficiencia energética.

El punto de partida es hacer un relevamiento de datos sobre el consumo de TI y de la infraestructura del Data Center. Las causas del desperdicio de energía pueden ser muchas, pero el mayor agravante es cuando varias de ellas aparecen en forma simultánea, acentuando el problema. Citamos solamente algunas de las causas más comunes:
  • Falta de planeamiento en la ocupación del área o de las áreas divergentes del proyecto original del Data Center
  • Compra de equipos de infraestructura de tecnología inferior sin evaluar el costo operativo cuyo impacto se sentirá recién en unos años
  • Errores conceptuales en los proyectos conectados de forma inadecuada a las necesidades de crecimiento de TI – que tiene un ciclo de renovación tecnológica de 4 a 5 años – y de la infraestructura del Data Center – que tiene un ciclo de 3 a 4 veces mayor
  • Falta de información sobre el consumo de energía de la infraestructura y del área de TI del Data Center
  • Layouts de racks y sistemas de refrigeración no apropiados
  • Servidores subutilizados en su capacidad de procesamiento útil
  • Falta de control de las diferentes temperaturas usadas como referencia por el sistema de refrigeración
  • Zonas de alta densidad de calor en el Data Center que modifican el rendimiento del sistema de refrigeración
  • Uso de servidores con fuentes de baja eficiencia con elevadas pérdidas
  • Falta de un sistema de monitoreo y automatización unificado
  • Diversas barreras físicas bajo el piso elevado que impiden la circulación del flujo de aire para refrigeración

La mayoría de las causas mencionadas tienen algún tipo de solución de rápida implementación y con retorno de corto plazo. Algunas iniciativas simples son: revisión del layout del Data Center utilizando las mejores prácticas del mercado con el fin de mejorar el rendimiento del sistema de refrigeración, tales como, revisión de las temperaturas del sistema de aire acondicionado, remoción de las barreras físicas bajo el piso elevado y creación de zonas de alta densidad con tratamiento específico de refrigeración. Además de eso, es importante considerar la consolidación y virtualización de los servidores subutilizados.

Algunas de estas soluciones logran retornos superiores al 40% en la reducción del consumo de energía y muchas veces, por ser implementados en forma conjunta, es posible lograr economías superiores al 60% en el uso de la energía. A pesar de esas considerables ganancias, es necesario entender que no existe una única respuesta para la cuestión de la eficiencia energética en los Data Centers.

Y que deben considerarse acciones a mediano y largo plazo a través de un análisis individual de cada ambiente para encontrar la solución más adecuada. Lo más importante es no quedarse paralizado esperando la aprobación de acciones de largo plazo y mayor costo. La idea es optar por la implementación de pequeños cambios, con la correspondiente evaluación técnica, que puedan contribuir de forma significativa e inmediata con nuestro medio ambiente.

Cada pequeña acción que se ejecute de manera adecuada, significa una reducción en el consumo energético de los Data Centers y, claramente, menos emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera. Aún sabiendo que la reducción de costos sigue siendo el motivador principal de la eficiencia energética, vale la pena pensar en ella en términos de iniciativas que contribuyan con un planeta mejor. Yo hago esto a diario, en cada presentación quedo y, en cada nuevo proyecto de trabajo, en cada conversación sobre el tema, y puedo asegurarles que la recompensa profesional es muy positiva y, desde lo personal, me siento parte del cambio.


Más información: www.ibm.com/ar.