Aseguran que el Estado pone en riesgo numerosos puestos de trabajo
3 de Noviembre de 2010La cámara que agrupa a los fabricantes de dispositivos para generación, transmisión y distribución de energía aseguró que la importación de equipos para obras públicas hace peligrar a la industria nacional
La cámara que agrupa a los fabricantes de equipos para generación, transmisión y distribución de energía (CADIEEL) manifestó su “gran preocupación” por la creciente cantidad de obras públicas en las que contratistas del Estado importan dispositivos que se elaboran en el país. A través de un comunicado, sostuvo que se está poniendo “en riesgo a una industria que se compone de 7.000 empresas y emplea a 80.000 familias”.
Denunció que incumplen con la ley 25.551 de Compre trabajo argentino, y señaló a modo de ejemplo los trabajos en las centrales térmicas Río Turbio, Ensenada de Barragán, Brigadier López y los parques eólicos recientemente adjudicados por ENARSA, “que le cuestan al Estado Nacional más de 1.300 millones de dólares”.
“Esta inyección de recursos podría generar no menos de cuatro millones de horas de trabajo calificado a las que habría que agregarles otro millón de horas de empleo indirecto”, aseguró Claudio Krämer, gerente de CADIEEL, quien recalcó que estas compras en el exterior tienen además un efecto fiscal negativo en términos de aportes a la seguridad social e impuesto a las ganancias.
Además, señaló que desde octubre de 2008 varias cámaras del sector efectuaron acciones para poner un freno a esta situación, como la presentación de recursos ante la Secretaría de Industria de la Nación y la solicitud de la suspensión de las compras de equipos del exterior, cuya contratación no respetó el procedimiento previsto por la legislación.
No obstante, aclaró que la ley 25.551 no prohíbe importar sino que establece la obligatoriedad de facilitar la participación de la industria nacional para la que otorga un margen de preferencia en materias de precios de entre un cinco y un siete por ciento para los productos fabricados en el país. “El problema es que las modalidades de contratación de los adjudicatarios de las obras impiden que las empresas argentinas puedan competir”, explicó.
Y puso como ejemplo a Brasil, cuyos márgenes de preferencia para las compras en materia energética son del 25% a favor de sus industrias. “Mientras el mundo protege su trabajo e inteligencia, nosotros financiamos el de otros países con recursos aportados por todos los ciudadanos que son vitales para fortalecer una política de desarrollo para Argentina”, concluyó.
Más información: www.cadieel.org.ar.













