Los zares tecnológicos, felices con la derrota de Obama

La revista Forbes señaló que los grandes magnates del sector de IT vieron con buenos ojos el revés electoral que sufrió el presidente de Estados Unidos. Los CEOs de Microsoft y Amazon colaboraron con la campaña republicana

El triunfo electoral del pasado 2 de noviembre por parte del Partido Republicano, que recuperó el control de la Cámara de Representantes y aumentó su presencia en el Senado de Estados Unidos, no fue motivo de festejo solamente para los miembros de ese partido y los ultra conservadores del Tea Party. Varias figuras de peso de la industria tecnológica también celebraron la derrota del presidente Barack Obama.

Los magnates de IT le dieron la espalda al presidente de Estados Unidos.

De acuerdo a un análisis que realizó la revista Forbes, los grandes multimillonarios del mundo de IT vieron con regocijo como el pueblo norteamericano le daba la espalda al mandatario. Sucede que los demócratas iban a tratar un proyecto de ley que establecía un gravamen del 9% adicional a quienes ganan anualmente más de 500 mil dólares, medida que iba a afectar a los bolsillos de varios zares informáticos.

Según la publicación, los CEOs de Amazon, Jeff Bezos, y de Microsoft, Steve Ballmer, sumado al cofundador de la empresa de software, Paul Allen, aportaron económicamente en la campaña de los republicanos para que sus ingresos se mantuvieran intactos. Curiosamente, el otro cofundador de la firma con sede en Redmond, Bill Gates, estaba a favor de la reforma impositiva, ya que fue una de las personas que ayudó a redactar ese texto.

Sin embargo, hubo otros personajes de la industria que no pudieron festejar durante los comicios. Tal es el caso de Meg Whitman, ex CEO de eBay, quien perdió las elecciones y no será gobernadora de California, o la ex CEO de HP, Carly Fiorina, quien tampoco obtuvo los votos necesarios para convertirse en senadora de ese mismo estado.

A la lista se suman el co fundador de Facebook, Dustin Moskovitz, y de Napster, Sean Parker, quienes pusieron dinero y se mostraron públicamente a favor de la legalización del consumo de marihuana, propuesta que finalmente no se aprobó.