Chrome: Un Sistema Operativo en un abrir y cerrar de ojos

Una vez más Google dice presente en las últimas tendencias para revolucionar el mundo informático. El inminente lanzamiento de su sistema operativo promete innovar todo lo que se conoce actualmente sobre ellos. Por Fernando Asteasuain

No son pocas las veces que se mencionan y anuncian tecnologías, lenguajes, o herramientas que prometen transformarse en la última vanguardia y cambiar el rumbo actual de la informática y de las ciencias de la computación.

Sin embargo, cuando la palabra Google está añadida o mencionada en dichas tecnologías, la probabilidad que estos anuncios se terminen convirtiendo en algo verdadero aumenta considerablemente. Sucedió con los motores de búsqueda, con el manejo, administración y utilización del correo electrónico, está empezando a producirse con las aplicaciones para navegar internet, y el próximo paso se encamina a transformar y renovar los sistemas operativos. Todos estos grandes cambios no suceden porque sí. Existe siempre un contexto que lleva a la necesidad de algo nuevo, de renovar, de cambiar el enfoque y la manera de ver y entender la forma en que cierta porción del universo funciona. Y según Google, dicho momento es hoy para el mundo de los sistemas operativos.

En la actualidad todo sucede en la Web, y de manera vertiginosa. Alcanza con ver lo rápido que se transmiten y reproducen ciertas noticias a través de las redes sociales que dan forma a lo que se conoce como Internet 2.0. Todas las aplicaciones modernas incorporan estos conceptos desde el momento cero de su diseño: deben ser rápidas, eficientes, livianas, fáciles de usar, y esencialmente, estar conectadas el 100% del tiempo, en una modalidad 24 x 7. Sin embargo, los sistemas operativos han quedado relegados en este sentido.

Fernando Asteasuain es Licenciado en Ciencias de la Computación, graduado de la Universidad Nacional del Sur, en Bahía Blanca. Desde fines del año 2004 está radicado en Buenos Aires, donde actualmente se encuentra realizando un Doctorado en Ciencias de la Computación en el Departamento de Computación de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Asimismo, forma parte del cuerpo docente del Departamento de Computación en el área de Ingeniería de Software, además de desempeñarse como consultor en temas relativos a esa especialidad. Publicó varios artículos en diarios y revistas que se encuentran disponibles en su blog.

En otras palabras, el tiempo que tarda encender una computadora, y cargar todas las aplicaciones necesarias, objetivos básicos de cualquier sistema operativo, parece ser eterno, infinito, para la demanda que existe en la actualidad para el resto de las aplicaciones. La principal razón de esto es que cuando surgieron la mayoría de los conceptos que dieron lugar al nacimiento de los sistemas operativos, la conectividad y la web no eran ni siquiera una ínfima parte de lo que se conoce hoy. Bajo estas premisas nació la idea en el corazón de Google de repensar el funcionamiento y comportamiento detrás los sistemas operativos.

El principal objetivo detrás del nuevo sistema operativo de Google, denominado Chrome, es entonces, pensar a los sistemas operativos como una aplicación más inmersa en un mundo conectado y ágil. Esto es claramente un ambicioso desafío: la computadora debe iniciar rápido (en 10 segundos cómo máximo), y el usuario debe estar conectado a la Web de manera casi instantánea, prácticamente sin darse cuenta, en un abrir y cerrar de ojos. Asimismo, Google lleva un paso más allá el concepto de conectividad al explotar al máximo la noción de software como servicio, al estar basado en lo que se conoce como computación en la nube (cloud computing). Esto implica que las aplicaciones, documentos, y configuraciones vivirán en “la nube”, actualizándose de manera automática.

Las implicaciones detrás de todas estas promesas son indudablemente significativas. Atrás parecerían quedar entonces los dolores de cabeza de actualizaciones, drivers, dispositivos, aplicaciones pesadas, backups de datos, configuraciones, perfiles, etc. De convertirse en realidad todas estas premisas, Google Chrome estará detrás de cada computadora tan rápido como su motor de búsquedas “demora” en traer los resultados de una consulta. Tan simple como decir que Chrome se convertiría en el referente de un renovado paradigma de sistemas operativos. De lo contrario, quedará en la historia como una distribución más basada en Linux. Solo resta esperar hasta su lanzamiento para observar para qué lado se inclinará la balanza en esta ocasión.


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