Mejorar la educación, la llave para aprovechar las ventajas de la Web 2.0

Beatriz Busaniche, de la Fundación Vía Libre, afirmó a este medio que aunque el país logre superar los problemas de acceso, los chicos no estarán preparados para sacarle el jugo a la era digital

Es común encontrar noticias en los diarios y la televisión referidos a la cantidad de artículos que tiene Wikipedia, o si Twitter finalmente superó a Facebook en número de usuarios. Todos estos portales son iconos de la Web 2.0 y de los entornos colaborativos fruto de la última revolución digital. Sin embargo, ¿cuál es su alcance real en Argentina, y de qué forma se manifiesta? ¿El país cuenta con las condiciones para sacarle provecho?

Para intentar de responder estas preguntas, Canal AR se comunicó con Beatriz Busaniche, miembro de la Fundación Vía Libre y docente de la Facultad de Sociales en la Universidad de Buenos Aires (UBA), quien suscribió a la idea de que en los medios masivos se está instalando “una moda muy fuerte” que lleva a imaginar que esta clase de sitios Web está en pleno auge.

Sin embargo, aclaró que es necesario distinguir si se habla de proyectos u organizaciones como Wikipedia, que depende de ONGs sin fines de lucro y tiene el objetivo de construir colaborativamente conocimiento, o iniciativas como Facebook y Twitter, de claro tinte empresarial. “Los objetivos son totalmente distintos”, dijo.

Al adentrarse en la cuestión de los contenidos, Busaniche evaluó que en esta clase de sitios se da el fenómeno de una “pseudo participación”, en el que la proporción de usuarios que suben materiales es ínfima, en relación a los que la consumen. “Que la participación sea posible no significa que sea real”.

“Si uno evalúa cuántos visitantes realmente están contribuyendo con algún aporte, el porcentaje es muy bajo. Estas ideas de ´participación´ y ´democratización´ sostenidas por los medios hay que tomarlas con pinzas”, agregó.

Varios muros por demoler

Para garantizar que la amplia mayoría de la población pueda incursionar en este tipo de plataformas, hace falta superar varias barreras, como el problema del acceso. La académica afirmó que la banda ancha no llega a muchas partes del país, y que cuando lo logra, a precios muy elevados y por medio de servicios monopólicos.

A su entender, hasta no superar esas fallas, no será posible hablar de una real democratización de las tecnologías. No obstante, hizo hincapié en que aún si todas las escuelas tuvieran conectividad, o que el servicio fuera más barato y funcionara mejor, aún quedaría por saldar la mayor de todas las deudas: La educación.

“Tenemos un sistema educativo del que salen chicos que apenas saben leer bien en sexto y séptimo grado, que están perdiendo la capacidad de acceder a fracciones matemáticas, que escriben con faltas de ortografía. Sin una educación mejor, no vamos a hacer usos socialmente útiles o interesantes de la Web 2.0", expresó.

- ¿Qué camino está construyendo Argentina, en términos de inclusión digital?

- No veo que haya un plan integral, sino iniciativas fragmentarias. Desde hace varios años, Argentina hace agua en todo lo que es políticas de estudio de nuevas tecnologías. Dejamos de enseñarle a los chicos cosas básicas para la era digital, como abstracción, matemática, rudimentos de programación, para enseñarles a operar programas que nos provee una empresa. Claramente estamos en retroceso, y no se subsana con un plan de comprar computadoras.


Más información: www.vialibre.org.ar.

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