“Es el momento de una militancia científica”

Por Pablo Comuzzi - pabloc@canal-ar.com.ar
Tras siete años en Alemania, la doctora en química Cecilia Mendive volvió al país en diciembre de 2010. Sostuvo que Argentina cuenta con recursos humanos e instalaciones de primer nivel y que decidió regresar para sumarse al proceso político, social y económico que comenzó en 2003

Cecilia Mendive muestra con orgullo el hecho de ser la científica número 800 que regresa al país en el marco del programa Raíces, destinado a repatriar investigadores argentinos en el exterior. Tras siete años en Alemania, volvió en diciembre de 2010 para liderar un proyecto en la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) y no esconde su entusiasmo al hablar de su compromiso con el proceso que se inició en 2003, con la asunción del ex presidente Néstor Kirchner.

Su marido David trabaja en el departamento de Física de la UNMDP.

La razón que llevó a esta doctora en Química recibida en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) a emigrar de Argentina no estuvo vinculada a la política, ni la crisis económica de esos años. Sucede que su pareja por aquel entonces (que hoy es su marido), un físico germano llamado David Hansmann, necesitaba hacer unos cursos para terminar la universidad, y el español no le resultaba del todo sencillo.

Tras algunas idas y vueltas, decidieron que ella viajaría “temporalmente” a Alemania, donde terminaría su post-doctorado. Sin embargo, la estadía se prolongó más de lo planeado. Durante ese tiempo se casaron y Mendive trabajó en la Universidad de Hannover, uno de los institutos Max Planck, la Universidad de Bonn y luego regresó a Hannover.

En diálogo con Canal AR, señaló que para un científico son muy importantes las estadías e intercambios en otras naciones, al tiempo que destacó que es algo que se está promoviendo hoy en día en Argentina. “Por supuesto, es enriquecedor que vuelvan y pongan en práctica en el país lo que aprendieron afuera”, remarcó.

En base a la experiencia de esos años y la posición que ocupa en la UNMDP, donde puede solicitar subsidios y manejar montos de dinero para comprar equipos e insumo, “cosa que no hacía cuando era estudiante”, evaluó que en Alemania hay una mayor fluidez en el intercambio entre ciencia y tecnología con la industria, y que la mayoría de los fondos no son públicos, como sucede en Argentina.

No obstante, sostuvo que es comprensible que la relación entre el mundo académico y el corporativo en esta parte del hemisferio sea más reducida, a causa de la forma en que la ciencia y técnica se desarrolló en el país. “Mejor dicho, habría que hablar de cómo involucionó, hasta que en 2003 se empezaron a desarrollar políticas y redes para conectar a las empresas y universidades”, comentó.

Mendive no sintió ninguna sorpresa por el nivel de los investigadores y estudiantes germanos, dado que en Argentina la calidad de los recursos humanos no tiene nada que envidiarles. “Fue moverme en el mismo ambiente. Tampoco me llamaron la atención los laboratorios que hay allá. Son lindos y están bien hechos, pero acá también hay instalaciones de primer nivel”.

"Lo que me terminó de decidir a dar el sí fue este proceso tan hermoso que la Argentina está viviendo en estos últimos años".


Volver a casa. En 2008, la doctora en química elevó la documentación para volver al Ministerio de Ciencia y Tecnología, y el Conicet, la cual fue aprobada; y a principios de octubre del año pasado formó parte de una reunión que mantuvieron la presidenta Cristina Fernández y el ministro Lino Barañao en Berlín con un grupo de científicos que residían en tierras teutonas.

Mendive recuerda con emoción ese encuentro, donde conversó con la Jefa de Estado. Le contó que iba a regresar al país y que se “traía al alemán” con ella. Cristina le dijo que era algo que la ponía muy contenta, e incluso relató esa historia durante un discurso que brindó en Comodoro Rivadavia el pasado 12 de marzo.

Fue tal el impacto que le generó esa reunión, que junto a otros científicos crearon ECO (Excelencia y compromiso), un grupo compuesto por 30 científicos que buscará contribuir con el desarrollo de Argentina. “Lo vamos a hacer desde nuestro lugar. No tenemos formación política ni económica, sino científica”, aclaró.

- ¿Qué la terminó de decidir a regresar a Argentina?

- Quería estar cerca de mi entorno, mi familia (sus papás, un hermano, varios tíos y primos), y amigos. Pero lo que me terminó de decidir a dar el sí fue este proceso tan hermoso que la Argentina está viviendo en estos últimos años, del que no quería quedarme afuera. Quería ser protagonista. Es el momento de una militancia científica.

Compromiso social mediante la I+D

Su proyecto de repatriación contempla el armado y puesta en marcha de un laboratorio nuevo en la UNMDP, en la que contará con varios estudiantes de doctorado y aplicará lo que aprendió en Alemania, donde se especializó en la fotónica. En concreto, se valdrá de algunos elementos de esa disciplina para aplicarlos a la fotocatálisis, en un marco de aplicación ambiental para tratar agua y aire contaminadas, eliminar desechos industriales o crear dispositivos de energía alternativa.


Más información: www.mdp.edu.ar.